Kimberly: La mártir que las tomas de local necesitan en la UNA Puno

Fecha:

Con el rostro convaleciente de dolor y chullo como vendaje en la cabeza, Kimberly Chávez no pide calmantes: pide «más tomas». Desde su cama de hospital, con la voz quebrada pero los puños cerrados, la estudiante de Enfermería y representante de los «fachos» en la Asamblea Universitaria se ha convertido —sin quererlo quizá— en el símbolo perfecto de mártir que el conflicto universitario necesitaba para crecer en la Universidad Nacional del Altiplano.

El pasado martes 24 de junio, la “Ciudad universitaria” de la UNA Puno amaneció tomado. Las consignas gritadas a voz en cuello «¡Nuevo pabellón para la facultad de Estadística!”. El mismo reclamo que, en 15 años, los ahora llamados «fachos» (herederos de Bandera Roja) no pudieron cumplir bajo el rectorado de Edgardo Pineda, Lucio Ávila, y Porfirio Enríquez.

- Publicidad -

¿El objetivo? Desgastar al rector Paulino Machaca (GANA UNA), etiquetado como «perro» por su vínculo con Patria Roja. La táctica es clara: si no puedes ganar en las urnas, gana con las tomas.

El accidente que no fue casualidad

El estante metálico que cayó sobre Kimberly durante el forcejeo entre «fachos» y «perros» no fue solo un golpe: fue el episodio que faltaba para que el circo político de la UNA Puno tuviera su mártir. Testigos dicen que ella gritaba «¡No pasarán!» cuando el metal la alcanzó. Hoy, esos mismos líderes que la enviaron al frente usan su imagen postrada en cama del hospital en pancartas.

- Publicidad -

«Justicia para Kimberly», mientras organizan la próxima toma. Pero en los pasillos de Enfermería, sus compañeras susurran: «La están usando… y ella lo sabe».

El juego político: ¿Mártir o instrumento?

Mientras la universidad se divide entre indignación y apoyo, su figura se ha convertido en un símbolo útil para los «fachos». Su imagen de mujer joven, estudiante de Enfermería (una carrera asociada al cuidado) y ahora víctima, genera un relato perfecto: el de la «militante agredida que no se doblega».

Pero hay otra lectura, más cruda:

  • ¿Es Kimberly una convaleciente genuinamente comprometida?
  • ¿O es un peón en el tablero de dirigentes que aprovechan su dolor para justificar más violencia?

Los hechos sugieren lo segundo:

-Su llamado a nuevas tomas no busca diálogo, sino escalar el conflicto.

-Los «fachos» (su propia línea) no han garantizado su seguridad, pero sí la exhiben como bandera.

-Mientras ella pide «solidaridad», sus líderes no asumen esponsabilidad por el clima de confrontación que generaron.

Mientras la Fiscalía investiga (sin prisa), los hechos ya se narraron: los «perros» son los agresores, los «fachos» los resistentes, y Kimberly… la mártir de los estudiantes, el precio necesario.

Las lágrimas que nadie ve

En el Hospital Regional, Kimberly recibía visitas de dirigentes y periodistas con cámaras, pero pocas de sus compañeras de la universidad, comentaban:

«Tiene miedo de que la señalen como traidora si se calla».

Mientras, en las redes, su foto postrada en cama del hospital acumula likes y eslóganes:

«¡No estás sola!».

¿Quién salva a Kimberly de sus salvadores?

Las elecciones rectorales del 2026 necesitan mártires, no estudiantes. Kimberly —inteligente, vulnerable, útil— cumple el rol. Los «fachos» corearan su nombre en asambleas y en cada toma de local.

¿Quién ganó con el sacrificio de Kimberly?

La respuesta duele: todos y nadie. Los «fachos» obtuvieron su mártir, los «perros» su chivo expiatorio, y la universidad… retraso en ejecución de obras, retraso en sustentación de tesis, retraso en trámites de títulos y bachilleres. Mientras Kimberly convalece, su sangre ya cotiza en el mercado político de la UNA.

Análisis desde las raíces: La genealogía del conflicto

Como documenta Felipe Supo en «Panorama ideológico y político universitario» (2005):

Los «perros» (Patria Roja) – Izquierda moderada que mutó en maquinaria clientelar (Juan Astorga, Martha Tapia, Paulino Machaca).

Los «fachos» (Bandera Roja/MOVADEF) – Izquierda radical que cambió fusiles por tomas de locales (Víctor Torres Esteves, Fernando Cáceda, Edgardo Pineda, Lucio Ávila y Porfirio Enríquez).

Los «semi-fachos» – Híbridos oportunistas que hoy juegan a dos bandos

Ironía histórica:

«Aquellos que en los 90s se acusaban de ‘terroristas’ o ‘vendepatrias’, hoy comparten el mismo pozo de corrupción universitaria» (Supo, 2005).

Anatomía de una trampa perfecta

Primer acto (Los «perros»):

  • Usaron WhatsApp para coordinar la antitoma
  • Movilizaron «matones» con apoyo de seguridad
  • El estante no se cayó: fue empujado

Segundo acto (Los «fachos»):

  • Transformaron a Kimberly en «la estudiante mártir»
  • Ocultaron que ella misma incitó a la toma
  • Sacaron fotos con sus vendas antes que con libros

Los beneficiarios ocultos

Futuros candidatos a rector: Calentaron el clima electoral para 2026

Líderes estudiantiles: Convertidos en operadores políticos con sueldo

El juego que nunca termina

Kimberly es solo el último eslabón de una cadena que comenzó cuando Paulino Machaca Ari llegó al rectorado por la línea de los “perros”, luego de casi 15 años de gestión de los llamados “fachos”, Edgardo Pineda, Lucio Ávila y Porfirio Enríquez, y en el 2026 quieren volver a tener el control de la universidad, y lanzan a  Charles Ignacio Mendoza Mollocondo, decano de la facultad de Estadística e informática, junto a Mario Serafin Cuentas Alvarado, actual vicerrector académico.

En la línea de los “perros”, para candidatos a rector se vocea a Javier Mamani, decano de la facultad de Ciencias Agrarias, y Juan Tudela, director de la Escuela de Posgrado.

Hoy, como ayer, la UNA no tiene ideología: solo tiene hambre de poder. Mientras la Fiscalía «investiga», los mismos de siempre preparan la próxima toma, el próximo mártir, la próxima traición.

En los videos que circulan en redes sociales por paginas de tiktok y faceebook presentan a Charles Ignacio Mendoza Mollocondo, candidato a rector en 2026 como el protagonista de la pelicula, y a Machaca Ari, como el malo.  

Paulino-Machaca-Ari-viaja-a-Espa-a-7-1

Kimberly, el instrumento que nadie recogerá cuando deje de ser útil

En este escenario de consignas y disputas por el rectorado, es fundamental evitar que los mismos de siempre —fachos y perros— sigan fabricando mártires, como Kimberly, que luego abandonan sin asumir ninguna responsabilidad. No podemos permitir que se repita lo ocurrido con el estudiante asambleísta asesinado en la región del cusco hace algunos años, cuando se intentaba bloquear la asunción de un rector. Su caso permanece sin resolver, debido a la falta de una investigación seria y exhaustiva por parte del poder judicial.

- Publicidad -

Popular

- Publicidad -

Artículos Relacionados
RELACIONADOS

Registran presencia del gato del desierto en la Reserva Nacional Illescas

Un monitoreo con cámaras trampa en la Reserva Nacional...

Ayacucho: Desarticulan organización criminal que “negociaba” con licencias de conducir

Un operativo fiscal-policial permitió la intervención de ocho personas...

Loreto: Secuestran convoy petrolero y exigen millonario rescate

La empresa RICSA denunció que un convoy encargado del...