La incertidumbre y el miedo se instalaron en una vivienda de la salida a Huancané, en Juliaca. Estefani Milagros Vargas Quispe, una adolescente de 13 años, permanece desaparecida desde la mañana del domingo 4 de enero, luego de salir de su casa con un encargo sencillo: comprar choclo para el almuerzo familiar.
La denuncia fue presentada por su madre, Marleny Quispe Ortiz, quien, visiblemente afectada, pidió apoyo urgente a la ciudadanía y a las autoridades para ubicar a su hija. La menor salió alrededor de las 10:00 de la mañana rumbo al mercado Tambopata, llevando únicamente 10 soles. No portaba ropa adicional ni objetos personales.
Una salida cotidiana que terminó en silencio
Según relató la madre, ese día la familia había acordado preparar chicharrón. Fue la propia Estefani quien insistió en ir al mercado, convencida de que el plato “quedaría mejor” con choclo. La adolescente salió desde su vivienda, ubicada a la altura del cementerio Los Ángeles, sin imaginar que no volvería.
Al pasar las horas, la preocupación creció. Cerca de las 11:30 a. m., la menor rechazó tres llamadas telefónicas. Minutos después, a las 12:09 del mediodía, respondió brevemente para decir que no había encontrado choclo. Su madre notó de inmediato que hablaba nerviosa y asustada. La llamada se cortó y, desde entonces, el celular permanece apagado.
Familia teme lo peor
La desaparición ha encendido las alarmas. La familia no descarta que la menor haya sido captada a través de redes sociales o que sea víctima de un posible secuestro, una preocupación latente en una ciudad donde los casos de desaparición de menores generan creciente alarma.
Estefani debía iniciar este 2026 el segundo grado de secundaria. Su ausencia no solo interrumpe su vida escolar, sino que mantiene a su familia en una angustia constante, marcada por la falta de respuestas.
Llamado urgente a la población
Cualquier información que ayude a ubicar a Estefani Milagros Vargas Quispe puede ser comunicada de inmediato al 970 133 539. La familia pide no guardar silencio y recuerda que una llamada puede marcar la diferencia.
Las autoridades ya fueron alertadas y se espera que se intensifiquen las acciones de búsqueda. Mientras tanto, una madre espera. Y una ciudad entera no debería mirar a otro lado.




