Un operativo policial ejecutado en la región Puno permitió frenar la presunta comercialización ilegal de combustible en la provincia de Azángaro. La intervención, enmarcada en el Plan Nacional de Seguridad Ciudadana 2026-2028, culminó con la detención en flagrancia de un hombre que transportaba diésel sin la documentación correspondiente.
La acción se desarrolló tras labores de inteligencia y control en puntos estratégicos. Fue en el óvalo de la vía Interoceánica donde los efectivos de la Policía Nacional del Perú lograron identificar y detener al implicado, quien conducía un camión cisterna cargado con combustible de procedencia irregular.
El intervenido fue identificado con las iniciales C. C. Y. (47), quien quedó a disposición de la unidad especializada para las diligencias de ley. Según la información preliminar, el sujeto estaría vinculado al presunto delito de comercio clandestino de combustible.
Durante el operativo, la Policía incautó un camión cisterna valorizado en aproximadamente 500 mil soles, así como 10,200 galones de diésel B5-S50, cuyo valor supera los 317 mil soles. En total, el monto de lo incautado asciende a más de 817 mil soles.
A lo que voy es claro. Este tipo de intervenciones no solo apuntan a un caso puntual, sino a un problema más amplio: el avance de economías ilegales que operan en rutas estratégicas y que, sin control, afectan tanto al mercado formal como a la seguridad en las carreteras.
La Policía Nacional informó que el caso continuará en investigación para determinar el origen del combustible y posibles conexiones con otras redes de comercialización ilegal en la zona.
Mientras tanto, este operativo marca un golpe importante, pero también deja abierta la pregunta de siempre: cuánto más de este tipo de actividad sigue moviéndose sin ser detectada.






