En medio de cuestionamientos por su formación académica, la candidata a la vicepresidencia por Juntos por el Perú, Brígida Curo, salió al frente y defendió su postulación con un mensaje directo, no solo respondió a las críticas, también puso sobre la mesa un tema más de fondo, la participación política de los pueblos indígenas en el Perú.
Desde la plaza mayor de Puno, donde encabezó una protesta, Curo rechazó lo que considera ataques basados en prejuicios. Y lo dijo sin rodeos, aseguró que los cuestionamientos a su falta de estudios superiores esconden una forma de discriminación racial que, según ella, sigue presente en la política nacional.
“La Constitución no excluye a nadie”
Curo apeló a la Constitución Política del Perú para sostener su candidatura. A lo que va es simple, no existe ningún artículo que impida a una mujer de pollera o a una persona de origen indígena participar en la vida política. En esa línea, calificó las críticas como una forma de acoso político promovido por sectores de derecha.
Durante su intervención, lanzó una frase que marcó el tono de su discurso, cuestionó el rol de las élites profesionales en el poder. “Los magistrados con cinco títulos, ¿qué han hecho?”, dijo, y luego apuntó a decisiones que —según su lectura— han perjudicado a las comunidades del interior del país.
Defensa del “Perú profundo”
Más allá de la coyuntura, Curo trató de posicionar una idea que ya venimos escuchando en varios espacios, el protagonismo del llamado “Perú profundo”. Sostuvo que los pueblos indígenas no solo tienen capacidad política, también cumplen un rol clave en la economía, al producir alimentos para millones de peruanos.
Y acá mete un punto importante, no plantea un gobierno improvisado. Según explicó, su eventual gestión contaría con asesores y un equipo técnico especializado, lo que, en sus palabras, permitiría combinar experiencia profesional con conocimiento del territorio.
Críticas al modelo tradicional
La candidata también dirigió sus cuestionamientos al modelo político tradicional. Puso como ejemplo la situación de regiones como Puno, donde —según señaló— persisten brechas en salud y educación que evidencian el abandono estatal.
A partir de ahí, plantea una alternativa, impulsar la agricultura familiar y dar mayor protagonismo a las comunidades locales. Es, en el fondo, una crítica directa a lo que llamó la política de “terno y corbata”, que, desde su perspectiva, no ha logrado responder a las necesidades del interior del país.
Posibles acciones legales
Curo fue un paso más allá y advirtió que evalúa acciones legales frente a los ataques que considera discriminatorios. La idea que repite es clara, no se trata solo de su candidatura, sino de un tema de igualdad ante la ley.
Al final, lo que deja este episodio es algo que ya se siente en la campaña, la discusión no es solo sobre perfiles o trayectorias, también sobre quiénes tienen —o no— espacio real en la política peruana. Y ahí, el debate recién empieza.




