La minería ilegal continúa expandiéndose en la región Puno y amenaza de forma creciente ecosistemas considerados estratégicos para la biodiversidad y el equilibrio ambiental del país. El avance de esta actividad ilícita ya genera preocupación en zonas cercanas al Parque Nacional Bahuaja Sonene y la Reserva Nacional del Titicaca, donde especialistas advierten impactos ecológicos que podrían resultar irreversibles.
De acuerdo con reportes de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental de Puno, existen al menos 18 focos de minería ilegal que colindan con la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Bahuaja Sonene, especialmente en sectores próximos al río Inambari y la comunidad de Kotsimba.
Las investigaciones también reportan la deforestación de aproximadamente 500 hectáreas dentro y alrededor del área protegida, producto del ingreso de maquinaria pesada, apertura de campamentos y operaciones vinculadas a la extracción ilegal de minerales.

Minería ilegal avanza en Bahuaja Sonene y afecta fauna silvestre
El jefe del Parque Nacional Bahuaja Sonene, David Araníbar, advirtió que la actividad minera ilegal se ha extendido a lo largo del río Inambari, límite natural del área protegida.
Según explicó, el uso indiscriminado de mercurio representa uno de los principales riesgos ambientales debido a su impacto directo sobre los ecosistemas acuáticos y la fauna silvestre.
La contaminación afecta hábitats de peces y taricayas, mientras especies como el lobo de río comienzan a desplazarse por la alteración de su entorno natural.
Especialistas ambientales sostienen que el crecimiento de esta actividad en sectores como Alto Inambari y San Gabán estaría relacionado con el desplazamiento de mineros tras las interdicciones ejecutadas entre 2009 y 2012 en Madre de Dios y Ananea, fenómeno que trasladó operaciones ilegales hacia nuevas zonas de la Amazonía puneña.
Lago Titicaca también enfrenta amenazas por actividad extractiva ilegal
La preocupación ambiental alcanza igualmente a la Reserva Nacional del Titicaca, uno de los ecosistemas más emblemáticos del Perú.
Reportes del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) advierten que la minería ilegal se ha extendido durante más de una década en áreas de amortiguamiento vinculadas al lago, generando contaminación y degradación ambiental.
Entre las especies afectadas figuran la rana gigante del Titicaca, aves acuáticas andinas y extensos totorales utilizados ancestralmente por comunidades locales para actividades productivas y culturales.
Especialistas alertan que estos impactos ya repercuten en sectores económicos clave como la pesca y el turismo, actividades estrechamente ligadas a la conservación del ecosistema lacustre.
Especialistas advierten debilitamiento institucional frente a minería ilegal
El abogado ambientalista César Ipenza, integrante del Observatorio de Minería Ilegal (OMI), sostuvo que determinadas normas promovidas desde el Congreso habrían favorecido la expansión de actividades extractivas ilegales en zonas sensibles.
Asimismo, alertó que la reducción de recursos asignados a la Fiscalía Ambiental y el debilitamiento institucional del Ministerio del Ambiente y del Sernanp limitan la capacidad de respuesta estatal frente al avance de la minería ilegal.
Aunque la problemática se extiende a otras áreas protegidas del país —como la Reserva Nacional Tambopata, el Parque Nacional Huascarán y la Reserva Nacional San Fernando—, especialistas consideran que el caso de Puno reviste especial gravedad por la amenaza directa sobre el lago Titicaca y Bahuaja Sonene, territorios de alto valor ecológico y patrimonio natural de relevancia nacional e internacional.




