Como a Wilber Cutipa se le ve como un tipo moderado, sonrisa breve y con relativa visibilidad política, existe la errada creencia de que es un candidato nuevo, con nuevos bríos y mentalidad abierta. En realidad, su pasado político es antiguo y abrumadoramente oportunista. Para desnudar a Cutipa tenemos que ver más allá del partido con el que hoy postula, hay que verle el pasado, su árbol “genealógico” político. Y en este asunto la secuencia que tiene es clarísima: Cutipa es la prolongación ideológica y política de Walter Aduviri y de todos sus lugartenientes que cuando ganaron el gobierno regional en el 2018, ejercieron el poder de la manera más déspota y con una posición ideológica duramente dogmática, que se caracterizó por una tozuda indiferencia hacia la población urbana de Puno y hacia pobladores procedentes de la zona quechua.
Y una clara demostración de que Wilver Cutipa es la ovulación política de Aduviri, es su recorrido político. Todos saben que del Aymarazo, en 2011, surgió el liderazgo de Walter Aduviri, pero pocos saben que alrededor de ese tiempo también se intentó dar vida al Movimiento Andino por la Liberación del Kullasuyo (MALLKU), cuyos fundadores fueron Aduviri Q. Tancara y Huacoto. Como no consiguieron concretar dicho movimiento, utilizaron a Democracia Directa en el 2014, para luego caer en Mi Casita, en el 2018, con el que Aduviri llegó al poder Regional. Y es precisamente en esta gestión cuando aparece públicamente Wilber Cutipa como funcionario regional, aunque ya era conocido desde antes como parte de la portátil de Aduviri. Después de la caída del gobierno de Aduviri, juntó a los mismos operadores políticos de Mi casita, Cutipa postuló por Somos Pueblo en 2022. No logró el triunfo, pero apenas terminaron aquellas elecciones, Cutipa personalmente intentó recuperar nuevamente el nombre del Movimiento MALLKU, junto a los mismos antiguos colaboradores de Aduviri como Q. Tancara. Al no poder hacerlo por segunda vez, buscó diversos partidos hasta encontrar la combi precisa de “País para Todos”.
Por todo esto es que Cutipa es heredero político de Walter Aduviri. Y no solo porque haya trabajado en su gobierno o porque intentara recuperar MALLKU, también porque a su alrededor siempre estuvieron y están hasta ahora antiguos cuadros aduviristas que ya ejercieron el poder en 2018. El caso más evidente es por ejemplo Martín Ticona: acompañó a Aduviri bajo Democracia Directa en 2014, volvió a acompañarlo con Mi Casita en 2018 y ahora aparece nuevamente, esta vez junto a Cutipa, dentro de País para Todos. Así como éste hay aun otros antiguos cuadros, candidatos y autoridades reciclados provenientes de Mi Casita.
Se me objetará, después de estos ejemplos, que, bajo la idea de continuidad ideológica, meto en el mismo saco a Cutipa y a Aduviri, pero yo digo ¿Acaso no son la misma cosa? y alargo aún más ¿qué garantías hay de que Cutipa no repita lo mismo que Aduviri si juntos hacen todo? Para muchos el gobierno de Aduviri fue sumamente déspota y discriminatorio, además de afín con el modelo boliviano. Yo creo que nadie espera que eso se repita. Y creo también que una candidatura no viene al mundo sola, se hace en base a liderazgos, redes y referentes ideológicos. Y en el caso de Cutipa, nunca se alejó de los cuadros aduviristas, entonces, acaso no es legítimo preguntarse ¿qué más está heredando Cutipa? No lo juzgo, pero tampoco se puede ignorar sus antecedentes políticos.
Aldo Rojas
21.08.2026




