El gerente de Desarrollo Agrario de Puno, Richard Wilson Gómez Palacios, alertó desde Juliaca que el estrés hídrico se agravará en 2027 con niveles tipo 3 y tipo 4. La proyección del Senamhi advierte un escenario de mayor severidad para la región altiplánica.
Los niveles tipo 1 y tipo 2 afectarán la disponibilidad de agua durante este año. El 2027 marcará un salto hacia condiciones extremas que pondrán en riesgo las actividades agrícolas y ganaderas. La situación responde al fenómeno del Niño global.
La región Puno fue declarada en emergencia por la falta de lluvias. El análisis estadístico evalúa el comportamiento hídrico y sus posibles impactos territoriales. El monitoreo directo solo será factible cuando los eventos climáticos ocurran.
La gerencia regional impulsa proyectos de cosecha de agua en zonas vulnerables. La conservación de forrajes protege la alimentación del ganado durante los meses de sequía. Estas obras forman parte de la estrategia preventiva frente al déficit hídrico.
Un plan de contingencia será elevado para solicitar presupuesto adicional. La plataforma del SEGRA consolida los planes de actividades presentados por cada dirección regional. El financiamiento permitirá continuar las intervenciones prioritarias.
Prevención
Las autoridades consideran necesario reforzar las acciones preventivas desde ahora. La disponibilidad de agua depende de la infraestructura de almacenamiento y de la planificación territorial. La región busca anticiparse al escenario crítico proyectado para los próximos años.
El plan definitivo se presentará ante la sede central del gobierno. Gómez Palacios confirmó que los proyectos ya están en ejecución en distintas provincias. La respuesta integral articula a los tres niveles de gobierno frente al riesgo climático.
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