Hace algo como día y medio, apenas se escuchó decir a Wilber Cutipa que trasladaría nuevamente el proyecto del Hospital Regional Manuel Núñez Butrón a Jayllihuaya, Richard Hancco saltó de su silla de un golpe y salió a gritar públicamente “Hay que ser bien burros para dar ese tipo de propuestas”. Fue un golpe directo contra Cutipa y contra todos sus simpatizantes que, indignados no tardaron en responder por redes sociales que el “burro” era más bien el gobernador. A un inicio esta respuesta me pareció como irracional y excesiva, pero revisando bien los antecedentes de este caso no veo que sea descabellada. Porque si para Hancco proponer cambiar la ubicación del hospital es señal de ser “bien burro”, entonces cómo debería llamársele a él que hizo exactamente eso en su propia gestión. Lo único que veo es que aquí es cuando cae, como anillo al dedo, ese viejo dicho “el burro hablando de orejas”
Hancco es el menos indicado para criticar a Cutipa, porque bajo su dirección el proyecto hospitalario que estaba fijado para construirse en Jayllihuaya terminó trasladándose hacia la avenida el Sol. O cree que los puneños olvidamos rápido. La actitud de Hancco es inclusive moralmente cuestionable, porque Cutipa, acertado o equivocado, tiene el valor de decir y proponer públicamente que devolverá el proyecto a Jayllihuaya, mientras que Hancco trasladó el hospital a la avenida el Sol de la manera más encubierta, y a punta de, mentiras, argucia, improvisación, violencia y desalojo. Llegando inclusive a subsanar solo las observaciones del terreno de la avenida el Sol, y dejando de lado el terreno de Jayllihuaya, situación que incluso la Contraloría observó y que Hancco paso por alto para que el terreno de la avenida el Sol quedara como el mejor lugar para construir el hospital.
Por eso es que Hancco es el menos indicado para juzgar a Wilber Cutipa. Si Cutipa fuera políticamente hábil, ni explicaría si el terreno de Jayllihuaya es mejor o peor para construir el hospital. Ingresaría directamente hasta su despacho y le preguntaría: “si cambiar de ubicación el hospital es de burros, ¿qué serias tú si hiciste todo eso en tu gestión?” Conociendo a Hancco, ahí mismo asumiría un semblante hostil y diría en seco: ¡lo que pasa es que me tienes envidia!
Aldo Rojas
3.09.2026




