En las alturas del anexo Cuatro Esquinas, en Santo Tomás, Chumbivilcas (Cusco), cerca de cuatro cruces colocadas sobre las tumbas, encontraron los restos óseos de cinco campesinos víctimas asesinados en diciembre de 1988, durante el periodo de violencia del terrorismo. La Fiscalía Penal Supraprovincial Especializada en Derechos Humanos y contra el Terrorismo de Cusco exhumó los restos los días 2 y 3 de septiembre, como parte de una investigación humanitaria para identificar a personas desaparecidas durante la violencia interna. Junto a los restos de cada cuerpo se encontraron elementos asociados, también recuperados. Especialistas forenses analizarán los restos para obtener evidencias que permitan establecer científicamente la identidad de las víctimas. En la diligencia participó un perito del Equipo Forense Especializado del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses. El especialista aplicó los protocolos para recuperar, registrar y preservar los restos y las evidencias encontradas en el lugar. 
Una espera de casi 40 años
Según la investigación fiscal, son cinco los asesinados en diciembre de 1988 durante una incursión de una organización terrorista. Las amenazas y el clima de violencia impidieron que sus familiares recuperaran los cuerpos y les dieran sepultura. El Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) recoge el ataque ocurrido en la zona y señala que los integrantes de la organización terrorista ingresaron desde distintos puntos, acorralaron a la población, capturaron de manera selectiva, maltrataron y ejecutaron a autoridades comunales y pobladores. Ahora, los restos serán sometidos a pericias antropológicas, forenses y científicas que permitan confirmar la identidad de las cinco víctimas. Una vez concluido el proceso, los restos podrán entregarse a sus familiares para que reciban sepultura. Después de casi cuatro décadas, sus seres queridos podrán conocer finalmente su identidad y darles una despedida.
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