Al día siguiente del homicidio sicarial político de la China Polo, el pasado sábado 19 de septiembre en Caraz/Áncash, el domingo 20, la celebración del Día de las FFAA, realizada en la Plaza de la Bandera, en Pueblo Libre, la presidenta Keiko Fujimori -sin decir una sola palabra sobre el aludido homicidio que enlutó al periodismo y al país- dió un discurso que nos retrotrajo al lapso previo al 5 de abril de 1992.
¿Qué pasaje de su discurso nos devolvió a ese período, que -tal como se ha comprometido- creíamos que la hija de Alberto Fujimori no volvería? Vamos a citar textualmente: «…el mensaje es uno solo: en el Perú no habrá territorio con miedo. Tomaremos fuertes decisiones, todas las que sean necesarias para restablecer el orden y la paz en nuestro país. Y sé que cuento con ustedes (agregamos: las FFAA)».
¿Cuál es el mensaje subyacente de esa parte medular del discurso presidencial? Solo hay uno: el golpe de Estado contra el Congreso bicameral. Eso sí , no será un golpe clásico albertista: la disolución del conjunto del Congreso bicameral. No será así. Será de una parte de la bicameralidad. Por una razón a saber: el fujimorismo y su aliado el porkysmo controlan la cámara de senadores.
Se trataría de un golpe más especifico: la disolución (o cierre, como lo llaman popularmente) de la cámara de diputados.¿Por qué esa cámara? Porque no le ha dado, al ritmo express o rapidísimo del Ejecutivo, las facultades legislativas solicitadas a esa cámara través de un proyecto. Ese es el mensaje subyacente cuando dijo «Tomaremos fuertes decisiones, todas las que sean necesarias».
Estamos advertidos.
Jaime Antezana Rivera




