En el distrito de Ollaraya (Puno), en plena zona fronteriza con Bolivia, más de 230 usuarios del programa Pensión 65 participaron en un encuentro de Saberes Productivo que permitió rescatar sus conocimientos ancestrales y revalorar su legado como pilar de la identidad cultural altiplánica.
Durante la actividad, realizada en el complejo deportivo de Ollaraya, los adultos
mayores mostraron sus costumbres y destrezas, con especial énfasis en la textilería tradicional, abarcando desde la selección y valorización de la lana hasta los procesos de hilado, teñido y confección. Asimismo, las danzas y cantos de los asistentes más longevos llenaron de color el encuentro, reforzando las expresiones más arraigadas de la comunidad.
Desde el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis) destacaron que estas iniciativas buscan, además, inspirar a las nuevas generaciones a valorar y asimilar la sabiduría de sus mayores. La gastronomía y la artesanía local también tuvieron un rol protagónico, destacando preparaciones como el tradicional fiambre de doña Felipa Paye Torres y los quispiños de quinua de doña Eleudora Quispe Soncco.
De forma paralela, Pensión 65 replicó esta iniciativa en el distrito de Cojata, provincia de Huancané, tierra de tradición alpaquera, donde más de 200 usuarios compartieron sus productos textiles, platos típicos, danzas y juegos tradicionales.
A través de la intervención Saberes Productivos, el programa reafirma su compromiso de visibilizar el legado de las personas adultas mayores, contribuyendo directamente a mejorar su estado anímico, autoestima y autonomía.








