En las próximas elecciones, en la primera vuelta del 12 de abril y la segunda del mes de junio, los peruanos y peruanas estamos ante un dilema existencial: la patria o la narco-mafia, la nación o el crimen organizado. Esa será la linea demarcatoria.
Ese dilema nacional se ha expresado -en una escala menor- en la segunda vuelta de las elecciones del nuevo/a Decano (a) del Colegio de Abogados de Lima (CAL), realizado el sábado 14 de marzo. Los resultados de la primera vuelta mostraron ese dilema de las elecciones generales y las tendencias.
Los resultados de la segunda vuelta para elegir al nuevo/a Decano/a han sido -rotundo y definitivo- un triunfo apabullante de Delia Espinoza (con 29,371 votos), quien encarna la lucha contra la corrupción en el poder, contra Humberto Abanto (con 16,521 votos), quién encarna al pacto narco-mafioso. O la decencia frente a la inmoralidad.
El triunfo de Espinoza es el preludio del triunfo de las fuerzas sanas del país. Dicho en otros términos, prefigura la derrota de la coalición narco-criminal que, a partir del 7 de diciembre de 2022, gobierna y legisla el país desde el Congreso. Y, en paralelo, logró asaltar casi la totalidad -salvo el Poder Judicial- de las instituciones.
Jaime Antezana Rivera
