La situación en Arequipa se torna cada vez más tensa. Mineros informales anunciaron que podrían tomar el control del kilómetro 48 de la Panamericana Sur como medida de protesta tras el reciente rechazo, por parte de la Comisión de Energía y Minas del Congreso, del predictamen que buscaba modificar la Ley de Pequeña Minería y Minería Artesanal (MAPE). Esta normativa, según denuncian, frena la formalización de más de 55 mil trabajadores del sector a nivel nacional.
Eudie Acevedo, dirigente representativo del gremio minero informal, expresó su indignación ante lo que considera una «decisión política insensible», que pone en riesgo la subsistencia de millones de peruanos vinculados a esta cadena productiva. “Nos están dejando sin sustento. Esta decisión no tiene enfoque social ni voluntad de diálogo”, remarcó.
Uno de los principales puntos de conflicto, según Acevedo, es la falta de acceso a áreas mineras. “Más del 90 % del territorio está concesionado a grandes empresas transnacionales. ¿Cómo nos exigen formalización si no tenemos dónde trabajar?”, cuestionó el dirigente.
La advertencia es clara: si el Gobierno no atiende sus demandas de manera inmediata, se desataría una nueva convulsión social en el sur del país. “El Estado no puede quitarnos el pan con un plumazo. Nosotros queremos trabajar, no ser criminalizados”, concluyeron los manifestantes.
El gremio exige la reconsideración del proyecto de ley, el desbloqueo de zonas concesionadas y el reconocimiento de su rol como actores económicos fundamentales en regiones como Arequipa, Puno, Madre de Dios y Cusco.




