El cuerpo sin vida de una madre de familia, víctima de un accidente de tránsito en la carretera Umachiri–Lalli, permanece cuatro días en la morgue de Ayaviri ante la ausencia de un médico legista que realice la necropsia obligatoria. Esta situación ha desatado la indignación de sus familiares, que reclaman justicia y gestión eficiente por parte de la Red de Salud de Ayaviri.
Familiares en pie de lucha
Desde el momento en que ocurrió el accidente de tránsito, la familia de la víctima se instaló frente al hospital local, exigiendo la entrega del cuerpo para poder gestionar el sepelio y el velorio conforme a sus creencias y tradiciones. “Nos sentimos abandonados. ¿Quién asume la responsabilidad cuando la burocracia impide que una madre pueda descansar en paz?”, declaró uno de los integrantes de la familia, visiblemente afectado.
Responsabilidad de la Red de Salud de Ayaviri
Los denunciantes apuntan directamente a la Red de Salud de Ayaviri por su incapacidad para contratar o cubrir el servicio de un médico legista, esencial para la realización de necropsias en casos de muerte por causas externas. No es la primera vez que se evidencian demoras en trámites forenses en la región, lo que agrava el dolor de las familias y mina la confianza en las autoridades sanitarias.
Consecuencias para la comunidad y el aparato judicial
La ausencia de un médico legista no solo retrasa la entrega de los cuerpos a sus familiares, sino que también entorpece el proceso de investigación policial y judicial. Sin el examen forense, las diligencias periciales quedan incompletas y los plazos legales se dilatan, generando un efecto dominó sobre procesos de indemnización, reclamos de seguros y acciones penales.
Exigen soluciones inmediatas
Organizaciones de defensa de los derechos humanos y colectivos ciudadanos han emitido un pronunciamiento en el que demandan:
- Designación urgente de un médico legista en Ayaviri.
- Transparencia en la gestión de recursos y contrataciones de la Red de Salud.
- Protocolos de contingencia para garantizar la continuidad de servicios forenses en zonas rurales.
“En pleno siglo XXI, no podemos tolerar que una familia sufra más al ver el cuerpo de su ser querido varado en una morgue,” agregó un representante de la sociedad civil.




