Bolivia viene fortaleciendo la gestión comunitaria de los recursos hídricos como parte de sus estrategias para enfrentar la escasez de agua y los efectos del cambio climático, con especial atención en la conservación de bofedales y otros humedales altoandinos.
Ruth Eliana Quispe Hilari, representante del proyecto Gestión Integrada de los Recursos Hídricos (GIRH), explicó que el país desarrolla medidas de adaptación y mitigación vinculadas a la protección de estos ecosistemas, en el marco de sus compromisos con la Convención Ramsar.
Comunidades participan en conservación de bofedales
Uno de los principales componentes de esta estrategia es la participación de las comunidades en el manejo y conservación de los bofedales.
Entre las experiencias desarrolladas en territorio boliviano se encuentra un proyecto piloto en Charaña, donde se implementan acciones orientadas a la conservación, manejo y revitalización de estos ecosistemas, considerados importantes para la regulación y disponibilidad del agua en zonas altoandinas.
La participación de las comunidades permite adaptar las medidas de conservación a las características y necesidades de cada territorio.
Bolivia busca ampliar áreas de conservación
Quispe Hilari señaló que Bolivia tiene como meta conservar el 30 % de su territorio para 2030, para lo cual se plantea fortalecer la coordinación entre municipios, gobernaciones y el Gobierno nacional.
En el caso de los bofedales, esta articulación busca establecer medidas de manejo que respondan a las condiciones particulares de cada zona y permitan reducir los efectos de la degradación de estos ecosistemas.
Además, las autoridades y organizaciones involucradas vienen considerando escenarios asociados a la escasez de agua y fenómenos climáticos que pueden afectar la disponibilidad del recurso.
Bolivia y Perú aplican estrategias diferentes
Respecto a la gestión hídrica en Bolivia y Perú, la representante del proyecto GIRH sostuvo que ambos países registran avances en la conservación de sus recursos hídricos, aunque utilizan distintos instrumentos y estrategias para enfrentar los desafíos ambientales.
La comparación cobra relevancia en regiones altoandinas como Puno, donde los bofedales cumplen un papel importante en la regulación hídrica y en las actividades de las comunidades.




