La casa de subastas Doyle, de Nueva York, en Estados Unidos, detuvo el último 11 de octubre, la venta de dos pinturas religiosas de la Escuela Cusqueña, tras una alerta emitida años atrás por el Ministerio de Cultura, donde señala que se trata de obras perdidas. Los lienzos iban a ser vendidos junto con valiosas piezas de arte latinoamericano de distintas épocas.
Ante ello, la casa de subastas anunció que cooperará con las autoridades en la investigación del caso, que reaviva la discusión sobre los mecanismos que favorecen la circulación ilícita del patrimonio cultural peruano en los mercados internacionales del arte.
Se trata de la pintura ‘La huida a Egipto’, un lienzo que muestra la escena bíblica de la Sagrada Familia en su escape de la matanza de inocentes ordenada por el rey Herodes. La escena muestra a la Virgen María con el niño Jesús en brazos, mientras es transportada en un burro jalado por un ángel y acompañada por San José.

Hasta el año 2012, la pintura colgaba de una de las paredes interiores en el templo Nuestra Señora de la Asunción, en el distrito de Chucuito, Puno, hasta que un día fue sustraído por desconocidos junto con un botín que incluyó otros seis cuadros y distintos objetos rituales de plata y bronce.
Por más de diez años, la obra estuvo perdida, hasta que hace unos días un experto en historia del arte identificó una pieza idéntica en medio de un lote de obras puesto a la venta por una casa de subastas de Nueva York.
A ello, se sumaba una segunda pieza del arte religioso: un lienzo con la imagen de la Virgen de las Mercedes, se trata de la misma imagen de otro de los lienzos robados el mismo día y en la misma iglesia de Puno. Estos cuadros pretendían ser subastados hasta en 12 mil dólares.

Ambos cuadros están incluidos en una alerta de robo del Ministerio de Cultura, emitida el 11 de mayo de 2015, que sirve de base para la búsqueda de estas obras en todo el mundo. Al respecto, el Ministerio de Cultura señaló que las obras puestas en subasta son las que fueron robadas en Puno.
«La evidencia es suficiente para solicitar la repatriación», dijo Evelyn Centurión, directora de la Dirección de Recuperaciones del Mincul, ante el portal OjoPúblico, medio que realizó una investigación sobre el caso.
Ahora se espera la repatriación de ambos cuadros al Perú, aunque ello representa solo una parte de todo lo robado en febrero de 2012, pero que constituye un patrimonio valioso de la Iglesia peruana.





