La Contraloría General de la República emitió una advertencia formal a Sedapar tras identificar que la empresa no cuenta con la cantidad suficiente de camiones cisterna para asegurar el abastecimiento alternativo de agua potable en Arequipa frente a posibles emergencias derivadas del Fenómeno El Niño. El hallazgo quedó registrado en el Informe de Orientación de Oficio n.° 025-2026-OCI/0263-SOO, que abarca el periodo de evaluación comprendido entre el 19 de agosto y el 16 de octubre de 2026.
El documento señala que el Plan de Gestión Reactiva de Sedapar consigna la disponibilidad de 102 camiones cisterna para el suministro alternativo. No obstante, la revisión determinó que diez de esas unidades no cuentan con autorización sanitaria ni certificado de desinfección, por lo que no debieron ser incluidas en el referido plan. Al descontar esos vehículos, la flota realmente apta se reduce a 92 camiones.
La diferencia resulta crítica si se considera que el propio plan contempla un escenario de riesgo muy alto en el que el desabastecimiento de agua potable afectaría al 88% de la población de Arequipa. Para atender esa situación se requerirían 120 camiones cisterna, lo que evidencia un déficit de 28 unidades para garantizar el abastecimiento alternativo durante una emergencia.
Deficiencias en la caracterización de riesgos
La Contraloría también identificó problemas en la forma en que el plan describe los escenarios de riesgo por lluvias intensas y déficit hídrico, insumos necesarios para los procesos de respuesta y rehabilitación. Según el informe, no se incorpora información estadística sobre los daños que emergencias anteriores causaron a los sistemas de agua potable y alcantarillado en las provincias de Caylloma, Castilla, La Unión, Condesuyos, Islay, Camaná y Caravelí.
A ello se suma la ausencia de registros estadísticos sobre emergencias previas vinculadas al déficit hídrico que permitan establecer su ocurrencia, frecuencia, duración, magnitud y consecuencias. Tampoco se incluye información histórica sobre la reducción de caudales ni sobre la disminución de la disponibilidad de las fuentes de abastecimiento.
Infraestructura sin evaluación diferenciada
Otro punto observado es la falta de una evaluación diferenciada de los niveles de riesgo que enfrentan las captaciones, plantas de tratamiento de agua potable y aguas residuales, reservorios, líneas de conducción, redes de distribución y alcantarillado frente a los peligros identificados. Ese análisis resulta indispensable para determinar qué instalaciones presentan mayor exposición y vulnerabilidad, y para priorizar las intervenciones orientadas a restablecer los servicios afectados.
El plan tampoco incluye ni prioriza los proyectos identificados para la protección y recuperación de la infraestructura sanitaria, ni fija metas, plazos o presupuestos para implementar pozos de abastecimiento alternativo. En el caso de las intervenciones previstas en la zona de captación, las líneas de conducción y el embalse de contingencia de la planta de tratamiento Miguel de la Cuba Ibarra (Tomilla II), continúan en la etapa de elaboración de expedientes técnicos.
Con estos hallazgos, la Contraloría deja en evidencia que la preparación de Sedapar para afrontar un evento climático extremo en Arequipa presenta brechas operativas y documentales que comprometen la continuidad del servicio para la mayor parte de la población.
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