Durante estos días de convulsión, la presidenta de la república, Dina Boluarte, retrocedió poco a poco pues en un primer momento expresó que iba a gobernar hasta el año 2026; ha retrocedido rápidamente su posición.
El 7 de diciembre, en su primer discurso, la presidenta dijo que gobernaría «hasta el 28 de julio del año 2026», y pidió al congreso una «tregua política».
En la víspera, Dina Boluarte, retrocedió su posición en indicó que presentará un proyecto de ley para adelantar las elecciones y llevarlas a cabo el año 2024, » con reformas».
Sin embargo, tan pronto dijo esto, la congresistas Patricia Chirinos dijo que se tiene que llevar elecciones con reformas como la reelección de congresistas y la exclusión de personas investigadas penalmente.
Con dichas declaraciones, para un sector del Perú quedó claro que las llamadas «reformas electorales» se harían a medida del congreso dominado por la derecha y con mínima aprobación.
La tarde de hoy, periodistas de la capital, indicaron que Dina Boluarte está evaluando proponer al congreso el adelanto de elecciones para el año 2023 mediante al cierre y adelanto de legislaturas.
Represión
Por otro lado, los congresistas fujimoristas y los de Avanza País, presionaron para que ella use la fuerza y reprima a los protestantes.
A pesar de esos pedidos y la declaratoria de emergencia de varias regiones del país, Dina negó que haya mandado a usar balas de goma contra la población, lo que demostró diferencias entre ellas y los mandos policiales que afrontan el movimiento social.
