Un asunto verdaderamente confuso hasta ahora, era saber dónde se construiría el colegio de alto rendimiento de Puno – COAR. Durante todo este tiempo, el gobernador manejó siempre un discurso ambiguo sobre si la construcción se realizaría en Puno, San Román o Lampa. En todo momento, mientras el asunto avanzaba, nuestra ilustre autoridad, con su acostumbrado gesto de “yo no fui”, tal como lo hizo con la elección del lugar para la construcción del hospital Núñez Butrón, salía siempre a decir públicamente que la decisión dependía del PRONIED, que él nada sabía del tema, y que solo esperaba la decisión de la mejor opción. Sin embargo, ahora que los documentos comenzaron a hablar, se sabe claramente que la realidad era otra: que todo estaba urdido y decidido desde el inicio y que la población fue engañada deliberadamente.
Los informes técnicos que supuestamente debían servir para evaluar la mejor ubicación del COAR, fueron elaborados por encargo del propio gobernador y dirigido estratégicamente para favorecer a Juliaca. Nunca hubo una competencia real entre Puno, Lampa y San Román para ser sede del COAR. Lo que hubo fue una simulación barata de supuesta evaluación para justificar una decisión que ya habían tomado de antemano. En otras palabras, mientras el gobernador, repetía que todo estaba en manos de PRONIED, en realidad, él mismo ya había definido la sede del COAR y encima ya había enviado, por medio de su gerente general, los documentos necesarios para validar su preferencia. Documentos, que inclusive anotan con mayor puntaje en seguridad a Juliaca en lugar que Puno o Lampa. lo que claramente demuestra su parcialización y direccionamiento.
Y entre todo este engaño que tanta impresión ha causado, resulta que el gobernador no fue el único artífice, pues detrás de bambalina, su cómplice mayor fue siempre el PRONIED. Quien a pesar de tener como tarea única dar viabilidad a los proyectos, guardó siempre un silencio cómplice frente a las falsas declaraciones del gobernador. Es decir, a sabiendas que nada tenía que ver con decidir sobre la ubicación del COAR, sino tan solo revisar la factibilidad, en ningún momento salió a desmentir la falsa versión del gobernador, lo que finalmente ayudó a consolidar el gran engaño.
Se trata pues, de un clarísimo hecho en que el gobernador manipuló la información, a sangre fría, para favorecer a Juliaca. Encima, utilizó como camuflaje al PRONIED para ocultar su verdadero propósito. Lamentablemente Puno y Lampa cayeron en la trampa, sobre todo sus alcaldes. Confiando en que el gobernador actuaria de buena fe, de pronto cayeron como “cholitos”. Juliaca, por supuesto respalda esta maniobra, aun cuando sabe que Puno y Lampa no son, de ningún modo, más inseguros que Juliaca. En el fondo todo termina siendo un cálculo político: Hancco piensa, que al no haber hecho nada por Juliaca, entregar el COAR es la única forma de ganarse su apoyo. Pero hay que dejar las cosas claras: no se trata quien se queda con la infraestructura del COAR, porque así parece, sino en cuál de los tres existe mejores condiciones para la educación de los estudiantes.
Para terminar, debo decir que no es difícil predecir que, frente a este vil engaño, la población irremediablemente se movilizará. Organizará protestas exigiendo, claro está, transparencia y honestidad.




