En medio de la creciente crisis sanitaria en la provincia de Sandia, el director regional de Salud de Puno, Freddy Velázquez Angles, anunció que René Condori, responsable de la Red de Salud de Sandia, se encuentra bajo una rigurosa evaluación. Las críticas de la población por la limitada capacidad de respuesta ante emergencias han impulsado esta revisión, evidenciando debilidades en la prestación de servicios médicos en la región.
Falta de Recursos y Barreras en el Acceso a la Salud
Uno de los principales reclamos de los ciudadanos es la exigencia de presentar el carnet del Seguro Integral de Salud (SIS) de forma impresa, una medida problemática en un contexto marcado por la escasez de electricidad y recursos básicos. Esta situación ha dificultado significativamente el acceso a los servicios de salud, generando malestar y retrasos en la atención médica.
Medidas Emergentes para Mejorar la Atención
Frente a la emergencia, las autoridades han implementado estrategias de contingencia para mitigar el impacto de la crisis. Entre estas medidas destacan la flexibilización de horarios para el personal de salud y la simplificación de trámites burocráticos. «Por contingencia, se deben simplificar los pasos y seguir atendiendo a la población», subrayó Velázquez Angles, resaltando el compromiso de mantener la continuidad de los servicios a pesar de las limitaciones logísticas.
Evaluación Objetiva y Futuro de la Dirección de Salud
Respecto a la posible reestructuración de la dirección bajo René Condori, Velázquez Angles aclaró que cualquier cambio dependerá de una evaluación objetiva basada en documentos y hechos concretos. «Estamos evaluando no solo a Sandia, sino también a otras unidades ejecutoras con problemas similares», afirmó el director regional, dejando en claro que aún no se ha tomado una decisión definitiva.
Desafíos y Expectativas en Sandia
Las autoridades sanitarias se centran en garantizar la continuidad de los servicios, priorizando la atención a los afectados por las recientes inundaciones. La comunidad de Sandia espera respuestas claras y soluciones inmediatas que permitan superar esta crisis, la cual ha dejado al descubierto las vulnerabilidades del sistema de salud regional.
La evaluación en curso y las medidas implementadas apuntan a reforzar la atención médica en la zona, mientras se analizan alternativas que permitan una gestión más eficiente y acorde a las necesidades de la población. En este escenario, el reto es doble: atender la emergencia inmediata y sentar las bases para un sistema de salud más robusto y resiliente en el futuro.




