Exconsejero Pacohuanaco revela extorsión y plan para asesinarlo

Fecha:

La noche del último miércoles, Isidro Pacohuanaco, exconsejero regional de San Román, vivió horas de terror. No solo recibió llamadas amenazantes exigiendo 100 mil soles, sino que, horas después, dispararon contra su vehículo en lo que él considera un intento de asesinato. La policía investiga, pero las piezas no encajan.

Las amenazas: «Paga o te matamos».  

Todo comenzó con llamadas desde un número desconocido. Del otro lado, una voz fría le advirtió: «Tienes que pagar 100 mil soles, o sabremos dónde encontrarte a ti y a tu familia». Los mensajes de WhatsApp llegaron después, con el mismo tono intimidante.

- Publicidad -

Pacohuanaco, conocido por sus críticas a la gestión del gobierno regional, no dudó en denunciar. Pero hasta ahora, la Divincri de Puno no ha podido rastrear el origen de las comunicaciones.

«Dicen que las llamadas salen de una cárcel, pero ¿quiénes están detrás? ¿Por qué no los encuentran?», cuestiona el exconsejero.

- Publicidad -

La emboscada: Disparos en la noche  

Lo más escalofriante ocurrió esa misma noche. Pacohuanaco asegura que, desde las 8:20 p.m., un auto sospechoso lo seguía. Tres horas después, cerca de las 11:09 p.m., los tiros reventaron el silencio.

«No fueron al aire. Dispararon directo al carro. Si hubiera estado más cerca, me matan», relata con voz quebrada. Lo extraño es que, minutos después del ataque, a las 11:17 p.m., recibió otra llamada: «¿Viste lo que pasa cuando no obedeces?».

Para Isidro Pacohuanaco, esto no fue un simple intento de extorsión. «Si solo querían dinero, ¿por qué dispararon primero? Esto fue un ataque planeado».

La sospecha: ¿Crimen político o ajuste de cuentas?  

Pacohuanaco no oculta su temor: cree que lo quieren callar. En los últimos meses, ha denunciado presuntos actos de corrupción en el gobierno regional, lo que le ha costado enemigos poderosos.

«No descarto que esto venga de gente vinculada a autoridades. Quieren que me calle, pero no lo haré», afirma.

Lo más inquietante es su convicción de que los atacantes no eran de Juliaca. «Vinieron de Lima, hicieron el trabajo y se fueron. Esto fue profesional».

La investigación: Sin pistas, sin arrestos.  

La policía admite que el caso es complicado. Las llamadas podrían provenir de un penal, pero no hay confirmación. Los disparos se realizaron en una zona sin cámaras, y no hay testigos dispuestos a hablar. .

Pacohuanaco exige que el caso sea llevado a Lima. «Aquí hay miedo, hay complicidad. Necesitamos investigadores que no tengan presiones».

La PNP Puno no cuenta con aparatos de geo localización

¿Extorsión o un mensaje sangriento? La respuesta, por ahora, sigue oculta entre las sombras de Puno.

- Publicidad -

Popular

- Publicidad -

Artículos Relacionados
RELACIONADOS