Graves denuncias salen a la luz en el Hospital Manuel Núñez Butrón de Puno, tras manifestaciones de familiares que evidencian negligencia en la atención de pacientes en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Según los denunciantes, la falta de personal médico oportuno habría retrasado el diagnóstico de un paciente con peritonitis, poniendo en riesgo la vida y la integridad de los usuarios del nosocomio.
Investigación y respuesta institucional
El director del hospital, Jean Paul Valencia, confirmó que se ha recibido una queja formal y se inició una investigación administrativa para determinar las causas de la supuesta demora en la atención. Valencia explicó que se investiga no solo la lentitud en la respuesta en la sala de emergencias, sino también en otras áreas críticas, en donde la carencia de especialistas se ha convertido en un problema recurrente.
“Aunque en la actualidad se cuenta con un médico permanente en la UCI, la experiencia demuestra que la cantidad de especialistas resulta insuficiente para una atención óptima,” afirmó Valencia, quien reconoció la histórica falta de personal y la necesidad de reforzar los equipos de salud.
Deficiencias en equipamiento y sospechas de manejo inadecuado
Además de la insuficiente cobertura médica, la denuncia subraya la carencia de equipamiento adecuado, evidenciada en la dificultad de acceso a un ecógrafo esencial para el diagnóstico rápido. Valencia detalló que se está investigando por qué se solicitó realizar el examen en instalaciones externas, pese a que la unidad de imágenes cuenta con equipos de última generación y un tomógrafo a punto de ser inaugurado.
El director negó cualquier vínculo con clínicas privadas, en respuesta a sospechas sobre un posible contubernio. “Las deficiencias pasadas en equipamiento se han subsanado con la incorporación de nuevos ecógrafos y un moderno equipo de rayos X. Sin embargo, reconocemos que pueden existir prácticas individuales que deben ser depuradas,” agregó.
Escasez de especialistas y régimen laboral
Uno de los elementos críticos que resaltan los familiares es la baja cantidad de médicos especialistas en el hospital. Mientras que la normativa exige el cumplimiento de 150 horas mensuales de atención, la realidad muestra que se requieren cerca de 250 médicos para garantizar un servicio adecuado; actualmente se cuenta con entre 80 y 90 profesionales. La situación se agrava dado que muchos de estos especialistas ejercen además en consultorios privados, lo que afecta su disponibilidad en el hospital.
Ante esta situación, las recientes visitas de la Contraloría y de la Fiscalía de Prevención han reforzado la necesidad de un control permanente en el cumplimiento de las jornadas laborales, a fin de asegurar que se brinde la atención necesaria a todos los pacientes.
Compromiso con la investigación y futuras mejoras
El director Valencia agradeció el interés de las autoridades en el caso y se comprometió a seguir de cerca el proceso de investigación para identificar responsabilidades y establecer medidas correctivas que garanticen una mejor calidad en la atención médica del hospital. La situación ha encendido la alarma no solo entre familiares y pacientes, sino también en la comunidad médica, que exige respuestas y acciones concretas para subsanar las deficiencias que, reiteradamente, han puesto en riesgo la salud de los habitantes de Puno.




