La custodia de los tres hermanitos que quedaron en la orfandad tras la muerte de su madre, atropellada por un conductor que se dio a la fuga, recién se definirá la próxima semana. Los feriados recientes han retrasado el proceso, lo que ha generado preocupación entre familiares y ciudadanos que siguen de cerca el caso ocurrido en Juliaca.
El fiscal de Familia, Richard Luque, informó que, como parte de las diligencias previas, este martes acompañó a los menores al hospital Carlos Monge Medrano para evaluar su estado de salud. Según explicó, antes de cualquier decisión sobre la tenencia, es fundamental conocer la condición física y emocional de los niños.
“Todos están preocupados por la parte material, pero la salud de los menores es prioritaria. Tenemos que determinar en qué estado se encuentran”, señaló el magistrado, al remarcar que el bienestar integral de los niños será un criterio clave en la evaluación.
Respecto a la custodia, Luque precisó que será la Unidad de Protección Especial (UPE) la encargada de determinar la situación legal de los menores. Debido a los días feriados, esta instancia recién retomará sus funciones la próxima semana. “El lunes debería definirse la patria potestad, pero previamente necesitamos los informes médicos completos”, indicó.
Por el momento, los tres hermanitos permanecen bajo el cuidado temporal de su madrina. La mayor de ellos se encontraba este martes en una vivienda ubicada en el jirón Cahuide, donde reciben atención mientras se define su situación legal.
Una historia de lucha que conmocionó a Juliaca
La madre de los menores, Sabina Luque Vilcapaza, fue conocida por muchos como una “madre coraje”. En plena pandemia, en el año 2020, un reportero de su natal Azángaro la registró caminando por la carretera junto a sus hijos, pidiendo ayuda para poder trasladarse a Juliaca.
Un año antes, su pareja los había abandonado en medio de la emergencia sanitaria. Aun así, Sabina continuó adelante, sola, cuidando de sus tres hijos, uno de ellos con discapacidad, enfrentando la precariedad con una fortaleza que hoy es recordada por la población.
Sabina ya no está, pero su historia sigue viva a través de sus hijos. La tragedia ha generado una ola de solidaridad en Juliaca, donde ciudadanos y autoridades se han movilizado para apoyar a los menores. Sin embargo, el desafío ahora es garantizar que esa ayuda sea bien canalizada y que nadie se aproveche del respaldo que se brinda en nombre de su madre.
La definición de la custodia marcará un paso clave para asegurar un futuro digno y protegido para los tres hermanos que hoy enfrentan la vida sin ella.
