Luego de la denuncia hecha por Mariluz Apaza Pilco sobre la desaparición de su camioneta Toyota Hilux de color plomo (placa M1L-923), presuntamente sustraída por su esposo, Daniel Francisco Apaza, el aludido decidió dar su versión de los hechos. En declaraciones ante medios locales, aseguró que fue víctima de un aparente dopaje por parte de sus propios amigos, quienes habrían aprovechado su estado de inconsciencia para apropiarse del vehículo.
Según su testimonio, el incidente ocurrió tras compartir bebidas alcohólicas con dos amigos en la salida a Huancané, en Juliaca. Afirmó que, tras unas horas, perdió el conocimiento de forma repentina y al despertar ya se encontraba siendo atendido por personal de serenazgo del distrito de San Miguel. Sin embargo, lo que ha llamado la atención de los ciudadanos es que, al momento de presentar la denuncia en la Plaza de Armas, se encontraba lúcido y sin aparentes secuelas.
Francisco Apaza insistió en su inocencia frente a las graves acusaciones hechas por su pareja, quien sostuvo que el hecho se trataría de una estrategia premeditada para quedarse con la camioneta valorizada en más de 60 mil soles. El acusado, por su parte, asegura que también busca recuperar el vehículo y deslindó cualquier responsabilidad en el robo.
El caso ha causado gran controversia en redes sociales, generando opiniones divididas entre quienes apoyan la versión de la denunciante y quienes creen en la defensa del implicado. Mientras tanto, familiares de Mariluz Apaza han solicitado públicamente apoyo ciudadano y policial para localizar la unidad desaparecida.
El vehículo reportado continúa sin ser ubicado, y la Policía Nacional del Perú sigue investigando el caso para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.




