Durante las manifestaciones realizadas este martes en Juliaca, un grupo de pobladores realizó una creativa y satírica representación del alcalde Óscar Cáceres, recordando su polémica frase «Cuando el burro habla, los otros burros callan», dicha en una reunión sobre inseguridad ciudadana donde ordenó callar a dirigentes que lo cuestionaban.
La parodia consistió en vestir a un hombre con un disfraz de burro, simulando ser el alcalde, mientras era acompañado por dos burros negros reales, representando a los regidores municipales.
La escena, llena de humor e ironía, causó risas entre los manifestantes, quienes coreaban consignas y criticaban la gestión de Óscar Cáceres frente a la ola de inseguridad en la ciudad.
Los organizadores de la protesta explicaron que la acción buscaba reflejar el descontento con la autoridad edil, a quien acusan de no tomar medidas efectivas contra la delincuencia.
«Si nos tratan como burros, pues aquí está su burrada en vivo», comentó uno de los participantes en voz alta.
La protesta continuó de manera pacífica, aunque con un claro mensaje de rechazo a la administración de Oso Cáceres, y recordándole su imacciim ante la ola de asaltos y robos.
Mientras tanto, el alcalde Cáceres no se ha pronunciado sobre esta peculiar demostración.
