Vecinos de la urbanización Los Choferes, en la salida a Arequipa de la ciudad de Juliaca, expresaron su malestar por el estado en el que quedó un terreno intervenido por la Municipalidad Provincial de San Román tras el desalojo extrajudicial de un sacerdote que realizaba actividades religiosas y sociales en la zona.
El caso se remonta al operativo ejecutado contra el padre Alejandro Gómez Monroy, quien había instalado ambientes prefabricados donde celebraba misas y organizaba chocolatadas para niños durante las fiestas de fin de año.
Durante la intervención municipal no solo se produjo el retiro del religioso, sino también la demolición de las estructuras instaladas en el lugar, dejando grandes cantidades de escombros y materiales abandonados.
Según denunciaron los moradores, desde entonces el espacio permanece descuidado y actualmente es utilizado por personas que consumen bebidas alcohólicas en la vía pública, situación que incrementó la sensación de inseguridad entre los vecinos.
Además, alertaron sobre la presencia de ratas y acumulación de residuos, problema que estaría afectando la salud y tranquilidad de las familias del sector.
Los habitantes cuestionaron que, pese al desalojo ejecutado por la comuna provincial, hasta el momento no exista un proyecto concreto para recuperar el área y darle un uso adecuado en beneficio de la población.
Ante ello, solicitaron a la Municipalidad Provincial de San Román priorizar la construcción de un espacio recreativo, así como ejecutar el mejoramiento de pistas y veredas en uno de los principales accesos de la urbanización.
