Intelectuales como Sinesio López y Francisco Durand han señalado repetidamente que el Estado peruano fue capturado desde hace 30 años por los grupos de poder económico y, así como se habló de la captura de Ollanta hoy se habla de la captura de Castillo.
¿Quienes son los grupos de poder y qué es la captura del estado?
En simples palabras la captura del Estado es el control del estado por parte de empresarios que no solo manejan una empresa sino muchas al mismo tiempo y por eso son llamados Grupos de Poder Económico
Por ejemplo, se habla del grupo Romero el cual maneja desde el fideo hasta los grifos pasando por la banca y las AFP.
La diferencia de un empresario de un grupo de poder económico con cualquier otro empresario es que tienen presencia en el congreso, en el Tribunal Constitucional y, en general, el ejecutivo y las instituciones del Estado.
En el congreso lo hacen financiado campañas y pagando por cada votación clave; en el tribunal constitucional lo hacen mediante sus congresistas y, en el ejecutivo lo hacen mediante la llamada “puerta giratoria”.
La puerta giratoria es simple: se trata de colocar en altos cargos del Estado a empleados de las empresas de manera que desde su lugar beneficien a las empresas (Reactiva Perú, por ejemplo) y, una vez que salgan del cargo regresen a la empresa y reciban altos sueldos por sus servicios.
Sinesio López apunta lo siguiente: en 30 años ni un solo ministro de economía perteneció al partido político de gobierno sino todos provinieron de la banca o de organismos financieros internacionales.
Captura de presidentes
En general, todos los presidentes y candidatos a serlo son auspiciados y financiados por los grupos de poder económico y hay evidencias numerosas de ellos siendo la mejor comprobada, los millones que le dio el grupo Romero a Keiko Fujimori.
Sin embargo, hay candidatos que, escapan a su control, y son financiados por otro grupos; desde gobiernos extranjeros (Venezuela) hasta pequeños mineros, personas vinculadas con narcotraficantes o empresarios medianos y pequeños.
En un inicio Ollanta Humala era duramente criticado por los medios de comunicación. El escenario era muy similar a de la segunda vuelta entre Castillo y Keiko.
En el transcurso, Ollanta firmó un “compromiso” y, de igual manera, presionaron que Castillo haga lo mismo.
Luego presionaron para que el nacionalista designe “gente responsable” como ministro de economía y presidente del BCR.
Posteriormente, colocaron a Julio Velarde (BCR) y Castilla en el ministerio del Economía.
Pedro Castillo no tardó en convocar a Velarde y, como ministerio de Economía, convocó a Pedro Franke, un izquierdista cercano y tolerado por sus similares “tecnócratas”.
Posteriormente, Castillo designó a Graham, otro tecnócrata en la cartera de economía.
El escenario actual
En la actualidad, el principal asunto político no con los escandaletes del ejecutivo o las peleas con el legislativo, sino la captura de Pedro Castillo.
Hay dos vías: uno es la vacancia y la otra es la “Ollantización” de Castillo. Ni una ni otra se han logrado completamente pero los ministerios y lugares realmente claves están ocupadas por fichas empresariales: BCR, Ministerio de Economía y Ministerio de Energía y Minas.
El próximo paso es sacar a Castillo o hacer que el Ministro de Economía tome el timón, no por nada, la anterior ministra de economía María Antonieta Alva declaró que dicha cartera debe tener más importancia.
Eso pasa tras el escenario, en tanto, en el escenario los medios de comunicación empresariales siguen con el show de casos minúsculos (a comparación de la gran corrupción empresarial) dentro del gobierno.
Por su lado el congreso de la república usa tácticas nazis de desinformación y manipulación de la opinión pública y, según se dice, están bien orientados por Vladimiro Montesinos (su cercanía con Montoya es más que evidente).




