Las macroregiones acordaron marchar a Lima. La masacre y entierro de quechuas y aimaras en Juliaca (Puno) retrasó el desplazamiento de la macroregión sur (Andahuaylas, Puno, Cusco, Arequipa y Ayacucho) a la capital.
Sin acabar de llorar y procesar el duelo por los asesinados replantearon la fecha para el 17 de enero. Y reajustaron las exigencias de la insurgencia popular: renuncia de Dina Boluarte, adelanto de las elecciones y referéndum sobre una nueva Constitución.
Así, el domingo 15 de enero, miles de hombres y mujeres indígenas aimaras, quechuas y chankas del sur andino (Apurímac, Puno, Arequipa, Moquegua, etc) iniciaron la marcha a Lima. Se desplazan en múltiples formas. Caravanas, pasajeros, autos, buses y camiones.
Los que llegarán son de los pueblos andinos del Perú recondito. Son los invisibles. Los excluidos. Los olvidados. Solo en el caso de Puno, se estima que llegarán a la capital unos 15 mil aimaras y quechuas.Todos autofinanciados por ellos mismos.
De las demás regiones del sur deben llegar un número similar. En estos momentos, no es posible estimar una cifra global. Pero podemos estar seguros, que será muy masivo. Al respecto, vale decirlo, cientos de arequipeños y cusqueños ya se encuentran en Lima.
¿Y de las demás macroregiones, sea del oriente, norte y el centro, cómo será? Cientos de hombres y mujeres de Cajamarca, Amazonas, La Libertad y Ancash, en el norte, se sumarán. Los que se quedan realizarán paros y marchas regionales o provinciales.
En la macroregión oriente (Loreto, San Martín, Madre de Dios y Ucayali), debido a la distancia y que recién se han sumado a la insurgencia popular, habrá paros y movilizaciones. Los bloqueos de carreteras ya se vienen dando. Falta sumarse Ucayali y mayor extensión en las demás regiones.
Y en la macroregión centro {Junín, Huánuco y Pasco) combinarán las dos formas: una parte,no muy numerosa, vendrán a Lima y se están convocando a paros regionales y movilizaciones. Junín es el punto más débil. Es el «efecto Cerrón».
La marcha de las macroregiones en Lima es imparable y será multitudinaria. El día central es el 17 de enero. Obviamente, l macroregión sur será la más importante y masiva. En tres regiones (Apurímac Puno y Ayacucho), la represión ha sido atroz (casi 50 asesinatos).
La marcha de las macroregiones confluirá, el 19, con el Paro Nacional convocado por la CGTP con dos demandas centrales: renuncia de Dina Boluarte y adelanto de las elecciones para este año. El gobierno de FujiDina, por fin verá que no es un «minúsculo grupo» de «violentistas» y «terrucos».
¿Podrá la declaración de Estado de Emergencia en Lima, Callao y otras regiones frenar la marcha de las macroregiones y el Paro Nacional convocado por la CGTP? Realmente es imposible. Ellos desoyen a FujiDina. Eso es que ha pasado. Eso es lo que está pasando y pasará.
Los hechos lo demuestran. La inamovilidad social o toque de queda, la represión policial y militar, las masacres y asesinatos no fueron un obstáculo para seguir con el paro indefinido, las movilizaciones y bloqueos de carreteras en la macroregión sur y nuevas regiones.
Ni las recientes detenciones de dirigentes en Ayacucho tampoco lo han frenado. Nuevos dirigentes asumieron la conducción de dicho Frente de Defensa con la misma plataforma de exigencias. Le van a demostrar que no son un «minúsculo grupo» de «violentistas».
Más bien, el claro «terruqueo» de Boluarte en su mensaje al país, al llamarlos minúsculos grupos de «violentistas» y «radicales» y responsabilizarlos de hacer «sangrar a la patria», los ha indignado más. El cinismo y una personalidad casi psicopatica ha generado la indignación nacional.
De otro lado, la invención artificial de SL, al sindicar a la presidenta del Frente de Defensa de Ayacucho como tercer mando del Comité Regional Principal (CRP) y a otros dos dirigentes como responsables «político» y «militar» del ejército guerrillero popular (EGP), ha indignado más en Ayacucho.
Así, entre el 17 y 19 de enero, Lima será el epicentro de una de las mayores movilizaciones indígenas, populares y de amplios sectores de la capital que se sumarán al clamor nacional de fuera FujiDina y adelanto de las elecciones para este 2023.
Jaime Antezana Rivera




