A sus 78 años, y después de estar solo cinco años por la muerte de su esposa, el excongresista de Fuerza Popular y exrector de la UNA Puno, Lucio Ávila Rojas, volvió a casarse. Su nueva esposa es una odontóloga joven Rocio Apaza.
La noticia ha sorprendido a más de uno. Ávila era conocido como «El Emperador» por su carácter firme y su estilo de mando. Pero ahora, con esta boda tan repentina y con una mujer mucho más joven, la gente ya no le dice así. Ahora le dicen «el Melcochita Puneño».
¿La razón? Porque, al parecer, el viejo político cambió el bastón de mando por una cuchara de leche condensada.
Dicen que el amor no tiene edad, pero los comentarios en la calle no se hacen esperar: pasó de dar órdenes en el Congreso a darle caramelos a su nueva esposa.
El tiempo dirá si este dulce romance le dura más que su carrera política.




