En un polémico pronunciamiento, el ministro del Interior, Juan José Santiváñez, calificó de “delincuentes” a los manifestantes que participaron en las protestas cerca de la sede del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). El funcionario denunció un ataque contra un bus policial en medio de las movilizaciones que exigían mayores medidas de seguridad ciudadana.
“Lo que nosotros hemos tenido son pequeñas manifestaciones, tengo que decirlo penosamente, de delincuentes, no de manifestantes. Han atacado un bus de la Policía Nacional del Perú con policías dentro, utilizando pedradas y, lógicamente, con frases en donde arengaban sobre la muerte de efectivos policiales”, declaró el ministro Santiváñez en conferencia de prensa.
Incidente en San Luis
El incidente ocurrió el jueves 14 de noviembre en la intersección de la avenida Canadá con Aviación, en el distrito de San Luis. Según los informes preliminares, un grupo de manifestantes habría llegado a las inmediaciones de la sede del APEC y atacado un bus policial que intentaba estacionarse, obligándolo a retroceder bajo una lluvia de piedras.
Las autoridades señalaron que este ataque refleja un nivel de violencia incompatible con el derecho a la protesta pacífica, resaltando la gravedad de los hechos debido a la presencia de agentes dentro del vehículo afectado.
Protestas en el marco del APEC
La declaración del ministro del Interior se da en un contexto de creciente tensión social, donde diversos sectores ciudadanos han salido a las calles para exigir mejoras en la seguridad pública. Estas manifestaciones coinciden con el encuentro internacional del APEC, que reúne a líderes de las principales economías de la región Asia-Pacífico, poniendo a Perú en el foco de atención internacional.
Aunque el derecho a la protesta es un pilar fundamental en una democracia, las acciones violentas han generado cuestionamientos sobre los límites de estas expresiones ciudadanas. Por su parte, el Gobierno ha reiterado su compromiso de garantizar la seguridad durante el evento y de tomar las medidas necesarias para preservar el orden público.
Balance y reacciones
Las declaraciones del ministro Santiváñez han generado opiniones divididas en la opinión pública y en el ámbito político. Mientras algunos respaldan su postura frente a lo que consideran actos de violencia inaceptables, otros critican la generalización al calificar a los manifestantes como «delincuentes», argumentando que esto puede deslegitimar las demandas legítimas de seguridad ciudadana.
El episodio marca un punto de inflexión en la relación entre el Gobierno y los sectores sociales movilizados, quienes advierten que continuarán exigiendo respuestas a sus demandas, pese al rechazo oficial y las medidas de seguridad reforzadas en el marco del APEC.




