El martes 17 de abril, entre las avenidas los Quechuas y Evitamiento, en el distrito de Santa Anita, fue asesinado a balazos el teniente alcalde Jhon Valverde Ramírez por sicarios que se desplazaron en una moto lineal.
Los datos que se han dado a conocer no dejan dudas que fue un ajuste de cuentas: los disparos alcanzaron la cabeza de Jhon Valverde, quien fue atacado dentro de su auto rojo, y los responsables fueron sicarios que se desplazaron en una moto lineal (Canal N).

Disparos a la cabeza por sicarios (según Canal N, tres balas) y la inexistencia de robo del occiso son los datos inequívocos de la modalidad de ajuste de cuentas que es la más utilizada por los asesinos a sueldo de la criminalidad en las calles de Lima y el país.
Otro rasgo de este ajuste de cuentas es que, después de casi dos años, es decir, del asesinato del alcalde de San Miguel (Ayacucho), se vuelve a asesinar a una autoridad municipal. Eso sí, de la información disponible, en Lima no se conoce que un teniente alcalde haya sido asesinado por sicarios.
Jaime Anteza Rivera




