Creo que quedó bastante claro que lo que los trasportistas tenían en mente desde el inicio era aprovechar la llamada “crisis del combustible” para empujar un alza del pasaje que va de S/ 1.00 a S/ 1.50 e inclusive a S/ 2.00 en tramos como Jayllihuaya y Totorani, como si la población estuviera obligada a aceptar este capricho maquiavélico que afecta su economía. Y, como ya se había advertido desde un primer momento, esta maniobra no iba a ser aceptada, porque la gente sabe perfectamente que todo esto no es más que un teatro montado para presentar un abuso como algo inevitable.
Pero si esa maniobra retrata el perfil alevoso de los transportistas, la reacción de las autoridades retrata algo todavía peor; y que tiene ver con la timidez con que afronta el problema. Y en esto hay que ser claros. Si bien la Municipalidad Provincial de Puno ha rechazado públicamente el alza de pasajes y encima ha dicho que evalúa declarar “ruta libre”, hasta ahora todo sigue siendo puras palabras. Son advertencias que suenan fuertes, pero que no se traducen en decisión ni acción. Es decir, la municipalidad rechaza, comunica, evalúa y advierte; pero en la práctica no da la más mínima señal de actuar con firmeza para poner un alto a este incremento arbitrario, que además va acompañado de insultos y humillaciones de parte de los cobradores de combis contra los ciudadanos que se resisten a aceptar el abuso.
La población regional, en cambio, señor Alcalde y señor Gobernador Regional, actúa de frente y sin mayores preámbulos cuando se trata de algo justo. Por eso mismo, ni bien se sintió la arremetida, aparecieron auto convocatorias, protestas y exigencias de ruta libre como respuesta frente al abuso. Esa idea no nació de ninguna entidad, nació de la población. En las calles de Puno y de varias provincias se tiene claro que no se puede seguir pagando más por un servicio abusivo, ni permitir que unos cuantos cobren lo que les da la gana, mientras la autoridad timorata intenta solucionar el conflicto con «prudencia burocrática». Para mí, esa es una clara y manifiesta señal de cobardía, y tal parece que la población ya ha dejado claro que si la autoridad no actúa no la va esperar para rechazar este atropello.
A estas alturas, tengo la certeza que el mensaje debe ser claro y directo. No se puede seguir actuando a medias mientras el abuso continua. Yo digo: a la población le toca enfrentar el atropello; y a las autoridades defender a la ciudadanía y empezar a comportarse como tales. Porque la tibieza con la que vienen actuando no solo deja que el abuso crezca, también deja salir un fétido olor a complicidad. Espero equivocarme, pero, así como van hasta ahora sepan que más allá del abusivo precio de los pasajes, esta también el honor de quienes gobiernan. Porque hasta ahora lo que se percibe es que ni el alcalde ni el gobernador regional mandan realmente en la ciudad. Todo indica que quien impone su fuerza es el sector trasporte. Pero la población no piensa retroceder. La consigna, entonces es clara: ni un céntimo más. ¡Chapa tu sol y no jodas!
Aldo Rojas
27.03.2026




