Mientras la prensa capitalina habla día y noche de las tesis, un contrato gestado por Sagasti está a punto de quitarle, nuevamente, al peruano la posibilidad de acceder a combustible más barato.
Se trata el contrato suscrito entre la empresa Altamesa y el Estado peruano para la explotación del lote 192, ubicado en la amazonía peruana y lo que se juega es nada menos que 10 mil millones de dólares en crudo.
Roger Najar califica el contrato como “mafioso” pues señala que, en primer lugar no hubo una convocatoria internacional para firmar el contrato como manda la ley.
En segundo lugar, la empresa es prácticamente fantasma pues tiene un capital de 18 mil soles y fue registra en marzo del año 2021 (meses antes de firmar contrato) por lo cual es increíble y sumamente sospechoso que firme un contrato donde se comprometieron a invertir 150 millones de dólares.
La jugada es simple: dicho capital lo proporciona la banca (otro oligopolio con conexiones políticas) y, como garantía para el préstamo, el empresa puede simplemente otorgar parte del yacimiento.
En dicha explotación, Petroperú tiene el 39% mientras Altamesa el 61% y lo peor es que el petróleo que salga solo podrá ser vendido a precio internacional, es decir a 100 dólares el barril y no a 20 dólares el barril, que es el precio de costo.
Sacando cuentas, con dicho contrato, da lo mismo para el peruano de a pie que el petróleo esté en su territorio, en las tundras rusas o en un desierto de medio oriente.
Extrañas presiones y maniobras
El contrato del lote 192 fue convocado por Perúpetró y cabe recordar que la gestión de Pedro Castillo colocó fugazmente a Daniel Salaverry y personaje no tan confiable pero que aportó datos interesantes sobre el manejo de dicha empresa.
Según informó, el directorio de Perúpetro fue conformado por Francisco Sagasti y, entre los integrantes estaba hasta una bibliotecaria.
Salaverry informó que la Contraloría General de la República jamás objetivo dichas designaciones así como tampoco nadie (menos la prensa capitalina) objetó la designación de Daniel Hokama Kuwae, hombre ligado a una empresa socia de Odebrecht.
Cabe precisar que el contrato celebrado entre el Estado y la empresa Altamesa se firmó en agosto, a pocos días de que Pedro Castillo asuma su cargo.
El proceso de transferencia del cargo de presidente con todos lo asuntos pendientes no se hizo con regularidad por la demora en la proclamación de los resultados, por lo tanto, Sagasti y compañía tuvieron un poco más de tiempo para concretar sus negocios.
La nueva ministra
El ministerio de energía y minas también recibió varios ataques de la prensa empresarial tras lo cual se designó a Alessandra Herrera, funcionaria aplaudida por los sectores empresariales y cercana a Cecilia Blume, una de las lobbistas de más alto vuelo en el Perú.
El comportamiento de las prensa respecto a los primeros actos de la nueva ministra será el indicativo de sus decisiones respecto el directorio de Perúpetro y la explotación del lote 192 así como de los otros que están a punto de regresar al Estado peruano.




