En un emotivo y simbólico acto, familiares de las víctimas del 9 de enero en Juliaca transformaron la tradicional parada de la festividad de la Virgen de la Candelaria 2024 en una marcha de protesta. Con el lema «Puno baila, pero no olvida», los deudos recorrieron la ruta cargando el dolor y la exigencia de justicia por la masacre perpetrada por el gobierno actual.
Un recorrido marcado por el dolor y la memoria:
- La marcha de protesta recorrió el mismo camino de la parada tradicional, recibiendo el apoyo y los aplausos de los asistentes.
- Una persona caracterizada como la presidenta Dina Boluarte fue repudiada por el público durante la manifestación.
- Un minuto de silencio en la parroquia San Juan del parque Pino permitió a los familiares expresar su dolor y pedir justicia.
- Lágrimas y palabras de apoyo se mezclaron entre el público al presenciar el paso de los familiares.

La bandera como símbolo de la lucha:
- Raúl Samillán, presidente de la Asociación de Mártires y Víctimas del 9 de Enero en Juliaca, portó una bandera del Perú con la sangre y rastros de perdigones de las víctimas.
- «Esta bandera es lo único que nos queda de nuestros seres queridos», mencionó Samillán, recordando que la bandera estuvo presente en la morgue de Juliaca.
- Los familiares reiteraron su firme compromiso en la búsqueda de justicia.
Un mensaje claro de las autoridades:
- Javier Ponce Roque, alcalde de la Municipalidad Provincial de Puno, se unió al lema «Puno baila, pero no olvida».
- «Participamos, pero no olvidamos. Estamos con ellos (las víctimas del 9 de enero)», dijo Ponce, exigiendo castigo para los responsables.
https://www.scribd.com/document/705485988/Puno-Baila-Pero-No-Olvida
Un homenaje que combina la tradición con la lucha:
La parada de la Virgen de la Candelaria se convirtió en un espacio donde la alegría festiva se mezcló con el luto y la exigencia de justicia. Puno bailó, pero con el corazón marcado por el dolor de las víctimas y la firme convicción de que el olvido no será una opción.




