La tensión en la selva puneña ha escalado peligrosamente. El alcalde del distrito de Coasa, Jesús Choqueneyra Málaga, denunció este lunes 7 de julio un grave incidente registrado en la comunidad de Huanchicani, donde comuneros fueron atacados con armas de fuego presuntamente por personas provenientes del distrito de Limbani, provincia de Sandia. El ataque dejó al menos dos heridos, mientras la población exige una intervención urgente del Estado.
Violento ataque interrumpe reunión comunal
Los hechos ocurrieron alrededor de la 1:00 p. m., mientras se desarrollaba una asamblea pacífica en Huanchicani, cuyo objetivo era instalar una tranquera en la zona de disputa. Según testigos, el ambiente fue abruptamente alterado por ráfagas de disparos provenientes de supuestos invasores armados, generando pánico entre los asistentes. El alcalde de Coasa confirmó la agresión y detalló que hay personas heridas por proyectiles de bala y perdigones.
Conflicto territorial sin solución desde 2023
Este violento episodio se enmarca en un antiguo conflicto territorial entre los distritos de Coasa (Carabaya) y Limbani (Sandia), que data del año 2023. Uno de los antecedentes más graves fue la muerte de un comunero de Coasa durante enfrentamientos por presuntas invasiones. Pese a las denuncias, el caso continúa sin ser resuelto.
El diálogo técnico entre ambos distritos quedó interrumpido desde noviembre de 2024, cuando la mesa de trabajo fue suspendida sin acuerdo definitivo, en medio de acusaciones de falta de liderazgo del Gobierno Regional de Puno y ausencia de acciones claras desde el Ejecutivo nacional.
Ingreso irregular de autoridades de Limbani
El conflicto se agravó el sábado 5 de julio, cuando el alcalde de Limbani, Edilberto Córdoba Málaga, ingresó al territorio en disputa acompañado de personas sin identificación oficial, disfrazadas de policías, según denunciaron las autoridades coaseñas. Esta acción habría violado los acuerdos de la mesa de diálogo suspendida, lo que fue considerado como una provocación y una invasión.
Los dirigentes de Coasa también recordaron otros antecedentes graves, como la ocupación de zonas mineras en el distrito de Paratía, la retención de un cadáver por rondas campesinas en febrero y la detención de una persona armada en 2024.
Autoridades piden reinstalar mesa de diálogo
Frente a este clima de violencia creciente, las autoridades distritales de Coasa demandaron la reactivación inmediata de la mesa técnica con participación de la Policía Nacional del Perú, Fiscalía, Defensoría del Pueblo, Prefectura, Ministerio del Interior y el Gobierno Regional de Puno.
“El distrito de Coasa siempre ha mostrado disposición para resolver el tema de límites territoriales mediante el diálogo y la paz”, declaró el alcalde Choqueneyra, quien enfatizó que nunca han tenido problemas limítrofes con otros distritos colindantes.
Advertencias sobre violencia armada
Los dirigentes coaseños advirtieron que la situación podría tornarse incontrolable si el Estado no actúa a tiempo. Incluso compararon la escalada de violencia con el periodo del terrorismo en los años 90, y manifestaron su preocupación por la presencia de posibles remanentes de grupos violentistas en la zona.




