Puno. La región altiplánica enfrenta el gran desafío de dejar de ser únicamente una proveedora de materias primas y avanzar hacia un modelo económico basado en la industrialización de sus productos locales. Para ello, es clave la participación activa de las autoridades locales y una planificación económica con visión de futuro, según el análisis del sociólogo Domingo Mendoza Bustinza.
“El poder del desarrollo regional está en el nivel local. Ahí radica la fuerza del Estado descentralizado”, afirmó Mendoza, subrayando la necesidad de que alcaldes distritales y provinciales identifiquen correctamente los recursos productivos de sus jurisdicciones. Agregó que estos potenciales deben ser incorporados en la contabilidad social y económica de cada zona, como parte de una estrategia integral de desarrollo.
En ese contexto, el sociólogo advirtió que Puno continúa siendo un simple proveedor de materia prima, sin generar valor agregado. Un ejemplo claro es la exportación de fibra de alpaca sin una industria textil consolidada en la región.
“Estamos en el siglo XXI, y aún no incorporamos tecnología en nuestros procesos. La industrialización es una necesidad urgente”, sostuvo, haciendo hincapié en la falta de visión para cerrar las brechas de la cadena productiva.
Asimismo, Mendoza enfatizó la urgencia de adoptar una planificación económica estructurada, que contemple acciones a corto, mediano y largo plazo. En un mundo interconectado y en plena cuarta revolución industrial, la región de Puno ‘afirmó’ debe adecuarse a los nuevos escenarios económicos y tecnológicos para no quedar rezagada.
Otro punto resaltado por el especialista fue el rol estratégico de las microempresas en el contexto económico global. “El 80 % del intercambio comercial entre Perú y APEC lo hacen las microempresas. Ahí está el potencial que debemos potenciar”, señaló, indicando que el país tiene la capacidad de convertir a la microempresa en un actor clave dentro del comercio internacional, con impacto directo en regiones como Puno.
