El obispo de la Prelatura de Juli, Ciro Quispe López, ha generado polémica al enviar una carta notarial al gobernador regional de Puno, Richard Hancco Soncco, exigiendo el desalojo del Colegio de Alto Rendimiento (COAR) que actualmente funciona en el distrito de Chucuito. El documento, fechado el 29 de mayo, otorga un plazo de 72 horas para desocupar y devolver el inmueble ubicado en el kilómetro 16 de la carretera Puno – Chucuito, aunque en la carta se consigna erróneamente el kilómetro 17.
En la misiva, el prelado asegura que el COAR opera «de manera irregular e ilegal» en el inmueble. No obstante, el bien no pertenece exclusivamente a la Prelatura de Juli, sino que se encuentra en copropiedad con la Prelatura de Ayaviri y la Diócesis de Sicuani, de acuerdo con registros oficiales.
Además, el poder notarial presentado por Quispe López para sustentar su exigencia carecería de validez legal. El documento data del 26 de septiembre de 2023 y solo cuenta con la firma del entonces obispo de Sicuani, Pedro Bustamante López, sin incluir autorización de la Prelatura de Ayaviri, lo que invalida cualquier representación total sobre la propiedad.
El gerente general del Gobierno Regional de Puno, Óscar Macedo, aclaró que dicho poder fue revocado tras el nombramiento de nuevos obispos en las otras jurisdicciones eclesiásticas, lo que imposibilita cualquier firma de convenios o actos jurídicos unilaterales sin la aprobación conjunta de los tres copropietarios.
“No existe base legal para que el COAR sea desalojado únicamente por disposición del obispo de Juli. La propiedad requiere decisiones colegiadas”, precisó Macedo.
Este nuevo conflicto se da en medio de cuestionamientos al sistema educativo regional y al proceso judicial que paralizó la construcción del nuevo COAR en Juliaca. Mientras tanto, el plantel de alto rendimiento continúa funcionando en condiciones temporales, ahora amenazado por disputas de carácter eclesiástico y legal.
