Tras varios cuestionamientos, explicaciones y asambleas provinciales, finalmente, la población de Carabaya en la región Puno, se reconcilió con su alcalde Edmundo Cáceres Guerra, de quien incluso pedían su vacancia por haberse reunido con la presidenta Dina Boluarte, un día antes del inicio de protestas en el país.
Tras revelarse que el alcalde de la citada jurisdicción, llamó ‘grupos minúsculos’ a los protestantes, de quienes dijo además que tenían intereses políticos, y se ofreció como ‘soldado’ de la presidenta, la población muy enfurecida exigió su destitución y le exigieron explicaciones.
El domingo 30 de julio se desarrolló una reunión ampliada en la plaza de Armas de Macusani, capital de la provincia, con la participación de pobladores, líderes de organizaciones sociales, como las Rondas Campesinas y diversas autoridades. Durante este encuentro, el alcalde provincial pidió perdón a Dios y a todos los que se sintieron traicionados y molestos por la reunión que sostuvo con la presidenta Dina Boluarte.
Durante su discurso, Cáceres Guerra, prometió trabajar incansablemente para hacer realidad la universidad en Carabaya, de modo que los jóvenes de la región puedan estudiar y formarse como profesionales sin tener que viajar a otras zonas.
Explicó que, en su reunión con la presidenta, habló sobre el proyecto de ley de la universidad, y aunque no obtuvo una respuesta clara en ese momento, luego Dina Boluarte le aseguró que el sueño de la universidad en Carabaya se haría realidad.
El alcalde aclaró que sus palabras fueron malinterpretadas y que nunca se refirió a la población como “minúsculo grupo de políticos”. También mencionó que dijo ser “soldado de la democracia” y no “soldado de Dina”. Sin embargo, admitió que la reunión no fue en el momento adecuado y se mostró arrepentido por ello.

Luego, el 31 de julio se desarrolló otra reunión, esta vez convocada por la Central Única de Rondas Campesinas de la jurisdicción, donde a través del presidente de las Rondas Campesinas de Carabaya, Walter Churata, y del presidente de las rondas de Macusani, Jorge Calcina Huamán, la pidió perdón nuevamente a todos los miembros de la organización y a la población de Carabaya.
Al término de la asamblea, los directivos de las Rondas Campesinas estrecharon la mano del alcalde Edmundo Cáceres y los regidores, con este gesto simbólico dieron por concluidas las discrepancias que mantean y se comprometieron a seguir trabajando de la mano.
Toman local de la Municipalidad
Antes de todo ello, el pasado 28 de julio, la autoridad edil fue convocada a una reunión, cita a la que no asistió, ello exacerbó los ánimos de la ciudadanía, que decidieron tomar el local municipal.
Reunión con Boluarte
Como se recuerda, la autoridad edil, junto a otros alcaldes mantuvieron una reunión con la presidenta Dina Boluarte el pasado 18 de julio, en la víspera de la anunciada gran marcha nacional, acción que fue considerada como una traición por dirigentes y pobladores de la región.
En su defensa, el alcalde Edmundo Cáceres Guerra, dijo haber logrado 145 millones de soles para el desarrollo de 16 obras; sin embargo, dos días después de la reunión sostenida con el ejecutivo nacional, en donde se declaró como “soldado del actual gobierno”, se conoció del recorte presupuestal para la región Puno, en el caso de Carabaya, de 25 millones de soles.
Alcalde piden perdón de rodillas
Edmundo Cáceres no fue el único alcalde que se reunió con la presidenta; lo hicieron también el alcalde de la provincia de Azángaro, Salvador Apaza, quien pidió disculpas por un medio local, asegurando que no comparte lo declarado por su similar de Carabaya.
Otra autoridad que se reunió con la mandataria fue el alcalde de la comuna distrital de Acora, provincia de Puno, Hernán Crisisto Aycaya, quien el pasado 23 de julio, pidió perdón de rodillas a su pueblo, asegurando que nunca más volvería a reunirse con las autoridades del nivel central.




