El caso del Hospital Materno Infantil de Juliaca no es solo un tema de infraestructura. Es un escándalo político que está dejando al descubierto cómo Richard Hancco, el actual gobernador de Puno, se está prestando para un juego político de bajo nivel. A través de un despilfarro de recursos públicos, está alineándose con los intereses del precandidato presidencial Alfonso López Chau Nava mientras pone en riesgo una obra vital para la ciudad de Juliaca. Lo peor de todo es que no solo está desperdiciando más de 750 mil soles en una evaluación estructural innecesaria, sino que además está mostrando una total incapacidad para liderar y comprometerse con lo que el pueblo realmente necesita.
La evaluación estructural: Un despilfarro de dinero del pueblo
En 2024, la Universidad Nacional del Altiplano contrató a una consultora puneña con amplia experiencia para realizar la evaluación estructural del Auditorio Magno de la universidad, un patrimonio cultural de Puno. Este trabajo fue realizado con un costo mucho menor y con un alto nivel de tecnología, sorprendiendo incluso a los docentes de la Facultad de Ingeniería Civil. Gracias a este informe, se evitó la demolición innecesaria del auditorio, demostrando que la estructura estaba en buen estado.
Entonces, si ya tenemos profesionales tan capacitados en la región, ¿por qué el Gobierno Regional de Puno, liderado por Hancco, decide contratar una consultora externa para realizar una evaluación estructural del Hospital Materno Infantil de Juliaca? La respuesta es simple: por una falta de compromiso con la obra y por intereses políticos. En lugar de confiar en los ingenieros de la región, con la capacidad técnica suficiente, Hancco está optando por gastar una fortuna en una evaluación que bien podría haberse realizado localmente.
Wilhem Limachi y Erik Roy Reyna Salazar: Los responsables de un despropósito
La decisión de contratar consultores externos fue impulsada por el gobernador Richard Hancco, en el contexto de la llegada de López Chau a Puno. En esa ocasión, Hancco ordenó al entonces gerente regional de Infraestructura, Wilhem Limachi, que encargara la evaluación estructural a la UNI.
Limachi, por su parte, tuvo que aceptar, ya que no contaba con la experiencia necesaria para estar a cargo de una obra de tal magnitud. Cuando asumió su cargo en 2023, nunca había sido residente de obra ni asistente técnico, y carecía de experiencia práctica relevante en proyectos de infraestructura de gran escala.
Ahora, Wilhem debe estar arrepentido de haber aceptado que la UNI realizara la evaluación estructural, ya que este proceso resultará en un gasto innecesario. Como nuevo decano del Colegio de Ingenieros, sabe que se está malgastando una considerable cantidad de dinero. Los ingenieros del Capítulo de Ingenieros Civiles y expertos en evaluación estructural, habrían podido asumir perfectamente esta responsabilidad, garantizando una evaluación de calidad, más económica y con un conocimiento profundo de las condiciones locales.
Lo que resulta aún más preocupante es que el encargado de la misión será Erik Roy Reyna Salazar, un «experto» con un currículum impresionante en papel, pero que, al parecer, carece de la experiencia necesaria para supervisar una obra de la magnitud del Hospital Materno.
Erik Roy posee un doctorado en Ingeniería Estructural y una maestría en Gestión de Desastres por la Universidad de GRIPS en Japón. Además, es profesor auxiliar en la Facultad de Ingeniería Civil de la UNI, con más de 10 años de experiencia como investigador y ha trabajado como consultor en diversos proyectos de evaluación estructural. Sin embargo, su currículo no menciona en ningún momento haber sido residente de obra o supervisor de una obra de tal envergadura como la del Hospital Materno Infantil de Juliaca.
Los ingenieros locales y el llamado a una segunda opinión
El desprecio por los ingenieros locales también es evidente en este proceso. Los ingenieros de obra de la Gerencia Regional de Infraestructura y hasta de la Oficina Regional de Supervisión del Gobierno Regional de Puno, tienen una formación sólida, y muchos de ellos tienen experiencia trabajando en grandes proyectos en la región.
La sociedad civil de Juliaca y las Cuatro Zonas tiene todo el derecho de exigir una segunda opinión sobre esta evaluación estructural del Hospital Materno Infantil, ya que parece que lo que está sucediendo es una imposición de una evaluación externa que no responde a las necesidades de la obra.
La alerta técnica sobre este tema fue emitida por el Ingeniero Rubén Tamayo Mollinedo, perito en Ingeniería Civil, con más de 14 años de experiencia en el sector. Sus alertas sobre los riesgos y la falta de profesionalismo en las decisiones que está tomando el gobierno regional no pueden ser ignoradas. Tamayo, junto con otros profesionales de la región, está exigiendo que se considere una evaluación más transparente y basada en el conocimiento local, ya que el actual camino solo conduce a un mal manejo de los recursos.
La jugada política de Richard Hancco
Lo que realmente está en juego aquí no es solo el futuro del Hospital Materno, sino también una jugada política bien calculada. Richard Hancco está buscando congraciarse con el precandidato presidencial Alfonso López Chau, rector de la Universidad Nacional del Altiplano, quien se perfila como uno de los principales contendientes en las próximas elecciones. De esta forma, Hancco está buscando posicionarse políticamente, a costa de un hospital que es fundamental para la salud de miles de familias en Juliaca.
Lo que está claro es que el gobernador no tiene la capacidad de tomar decisiones firmes. Como lo señaló el ex candidato a gobernador Wilber Cutipa Alejo, «Hancco es un gobernador «timorato» que no quiere comprometerse con las obras de gran envergadura. En lugar de asumir la responsabilidad, prefiere entregarla a otros a través de procesos de contrata o gobierno a gobierno, lo que solo retrasará la obra y permitirá que el presupuesto se siga dilapidando sin que se vea un avance real».
El costo injustificable de la evaluación estructural
Otro aspecto alarmante de todo esto es el exorbitante costo de la evaluación estructural: 750 mil soles. En el 2017, el expediente técnico del hospital costó 757,469 soles, y ese expediente incluyó todo lo necesario para llevar a cabo la obra. Sin embargo, ahora nos dicen que solo una evaluación estructural de una estructura de tres pisos va a costar casi lo mismo. Este despilfarro es absolutamente injustificable.
Lo más sorprendente es que, según el informe de la Contraloría, no se recomendó en ningún momento la paralización de la obra ni la realización de una evaluación estructural como ahora se quiere hacer creer. El informe de Visita de Control N° 405-2022, correspondiente a marzo de 2022 simplemente instaba a adoptar medidas preventivas y correctivas, pero no sugirió detener el proyecto ni hacer una evaluación estructural. Sin embargo, el gerente regional Oscar Macedo Cárdenas ha utilizado el nombre de la Contraloría para justificar un gasto que no tiene ninguna justificación.
¿Qué está haciendo realmente Richard Hancco?
Lo que está sucediendo es claro: Hancco está buscando alargar el proceso hasta que termine su gestión para no tener que enfrentarse a la responsabilidad de terminar la obra. Este tipo de tácticas no hacen más que poner en riesgo la salud de los ciudadanos de Juliaca, que siguen esperando un hospital que podría haberse terminado hace mucho tiempo. La falta de compromiso de Hancco con la obra y con el pueblo de Juliaca está quedando al descubierto, y su incapacidad para tomar decisiones firmes solo demuestra que como ex fiscal tiene mucho miedo a correr riesgos, y ser investigados por sus colegas, por tanto, no está preparado para liderar la región. ¡El dinero de los ciudadanos no puede seguir desperdiciándose de esta forma!

