El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) emitió una alerta meteorológica para la región Puno ante la ocurrencia de lluvias, granizo y nevadas previstas entre el 28 y 29 de mayo, fenómeno que podría generar complicaciones en el tránsito y afectar actividades agrícolas y cotidianas en sectores altoandinos.
De acuerdo con el aviso oficial, las precipitaciones se presentarán con distinta intensidad según la altitud del territorio puneño. El Senamhi informó que se prevé caída de granizo en localidades ubicadas por encima de los 2800 metros sobre el nivel del mar, mientras que en zonas superiores a los 3800 metros se registraría nieve con acumulados cercanos a los cinco centímetros.
La entidad meteorológica advirtió que estas condiciones podrían impactar caminos rurales, carreteras y vías de acceso, dificultando el desplazamiento de pobladores y el transporte de productos en varias provincias de la región.
Precipitaciones estarán acompañadas de tormentas eléctricas y fuertes vientos
El reporte señala además que las lluvias llegarán acompañadas de descargas eléctricas y ráfagas de viento cercanas a los 40 kilómetros por hora, escenario que incrementa el riesgo para agricultores, transportistas y personas que desarrollan actividades al aire libre.
Según el Senamhi, durante el jueves 28 de mayo se estiman acumulados de lluvia de entre 7 y 12 milímetros por día en sectores de la sierra sur, rango que podría variar dependiendo de las condiciones atmosféricas locales.
Las autoridades meteorológicas indicaron que el aviso no solo comprende a Puno, sino también a regiones vecinas como Cusco, Arequipa y Apurímac, donde se esperan fenómenos similares.
Recomiendan evitar viajes innecesarios y tomar medidas preventivas
Frente a este escenario climático, autoridades y organismos de respuesta exhortaron a la población a mantenerse informada mediante canales oficiales y adoptar medidas de prevención para reducir riesgos.
Entre las principales recomendaciones figura evitar desplazamientos innecesarios por zonas vulnerables, proteger a niños y adultos mayores frente a los cambios bruscos de temperatura y tomar precauciones ante posibles interrupciones en vías de comunicación o deslizamientos asociados a las precipitaciones.
