El neoliberalismo en el Perú es, en realidad, un neomercantilismo: no pagan impuestos o aprueban leyes que benefician directamente a los grandes grupos empresariales a través de instituciones controladas por «tribunos» y congresistas naranjas.
Eso es lo que tenemos en el país. Un neoliberalismo que redujo al Estado a ser un aparato represor sin ninguna injerencia en la economía. Pero, eso si, utilizan el Estado para sus negocios. En los hechos a eso se llama mercantilismo.

Un caso ilustrativo son las narcogaseosas: el Tribunal Constitucional les «salvo» de pagar 239 millones de soles al impuesto selectivo al consumo. ¿Eso es liberalismo? En ningún lugar. La decisión del TC es mercantilismo puro.
No es la primera vez que el TC «salva» de pagar sus impuestos a una empresa que se precia de ser una transnacional y – según Hildebrandt- sostiene a un partido de extrema derecha, Avanza País, una cepa del narcofujimorismo.
Hay, sin duda, un juego de pases cortos entre la empresa transnacional de narcogaseosas, el narcopartido Avanza País y el TC. Eso nos indica el enorme poder que tiene el crimen organizado en la política y en una de las instituciones muy importantes de la arquitectura institucional en crisis.
Jaime Antezana Rivera




