En la madrugada de hoy lunes 19 de mayo, las autoridades del Área de Investigación Criminal y el Ministerio Público iniciaron diligencias para aclarar el hallazgo del cuerpo de Edgar Coaquira Coaquira, empleado de la Entidad Prestadora de Servicios de Agua Potable (SEDA Juliaca), en el interior de la discoteca “Gran Sur”, ubicada en la esquina de los jirones 7 de Junio y Jorge Chávez, Juliaca.
Según los primeros indicios, Coaquira habría sido víctima de “pepeo” para sustraerle sus pertenencias personales. Fuentes policiales informan que, tras el presunto asalto, el trabajador perdió el conocimiento y posteriormente falleció antes de recibir atención médica.
Personal especializado y el fiscal de turno realizaron el levantamiento del cadáver y dispusieron su traslado a la morgue del Instituto de Medicina Legal, donde se practicará la necropsia de ley. Este procedimiento es clave para determinar la causa exacta de la muerte y descartar otras posibles circunstancias.
Testigos relatan que Coaquira se comunicó con su familia antes de las 4:00 a. m., informando que se encontraba en una reunión social. Sin embargo, en lugar de regresar a su domicilio, fue encontrado inerte por el personal de seguridad del local. La rápida actuación policial incluyó el aseguramiento de las cámaras de videovigilancia y entrevistas al personal de guardia, paso fundamental para reconstruir la secuencia de hechos.
Los familiares de la víctima han exigido una investigación exhaustiva y transparente. “Edgar siempre se destacó por su compromiso con la comunidad y su ética laboral. No descansaremos hasta conocer la verdad”, declaró uno de sus hermanos.
La Policía Nacional del Perú ha reiterado su compromiso de esclarecer el caso en el menor plazo posible. Mientras tanto, la población de Juliaca espera que estos hechos no queden impunes y que se refuercen las medidas de seguridad en los espacios de esparcimiento nocturno.




