La Rinconada, provincia de San Antonio de Putina, región Puno — En una trágica jornada para la comunidad minera, siete trabajadores de la mina Sapo de Oro perdieron la vida en un fatídico incidente.
Los cuerpos sin vida fueron encontrados por su compañero de trabajo Grober Aníbal Valencia Cotacallapa, quien logró sacar los cuerpos calcinados del socavón con la asistencia de un vehículo. El accidente se produjo a 1,5 kilómetros de profundidad de la bocamina.
La macabra escena se encontraba en la bocamina, a una profundidad considerable. Los agentes de la Policía Nacional del Perú respondieron al llamado de auxilio y, al llegar, confirmaron la dolorosa pérdida de estos mineros.

El fiscal de turno, Nimer Bautista Quilla, fue informado sobre el hallazgo. Los cuerpos, con signos de fracturas y cubiertos de lodo y tierra, aguardan el proceso de identificación.
La Explosión Mortal: Detrás de la Tragedia en Sapo de Oro
La fatalidad se desencadenó a raíz de la explosión de una sobrecarga de dinamita. Las víctimas, atrapadas en la bocamina 3-4 del proyecto Sapo de Oro en La Rinconada, sufrieron quemaduras de primer y segundo grado. Hasta el momento, solo se ha identificado a una de las víctimas, Marcial Illabez Chaiña, mientras que otros aún esperan ser reconocidos.
Las investigaciones continuarán este viernes 22 de diciembre, mientras los cuerpos permanecen en La Rinconada antes de ser trasladados a la morgue de San Antonio de Putina, al norte de Puno.
La Policía Nacional del Perú maneja dos teorías: la posibilidad de no escapar a tiempo de una detonación controlada y la negligencia al manipular explosivos. La incertidumbre persiste en torno a este trágico suceso que ha conmovido a La Rinconada y a la región de Puno.





