El duelo entre Universitario de Puno y Municipal de Sandia por la final de la etapa provincial de la Copa Perú, se vio empañado por la vergonzosa huída del árbitro de encuentro, quien tuvo que huir a toda velocidad para salvarse de ser golpeado por jugadores, equipo técnico e hinchas del equipo sandino.
Lo que colmó la paciencia del equipo de Sandia es que el réferi agregó 6 minutos al encuentro y, finalmente, el plazo adicional se extendió a 10, lapso en el cual Universitario anotó su segundo gol obligando a recurrir a la tanda de penales.

Cuando sonó el pitazo final se fueron contra el árbitro quien tuvo que correr a toda velocidad esquivando a sus atacantes. Tropezó un par de veces y tuvo que salir del estadio cuando aún era seguido por uno de los hinchas.
La definición por penales tuvo que esperar una hora hasta que los organizadores decidieron proceder en ausencia del público. El resultado final favoreció a Universitario por la cuenta de 4-2 y será este equipo el que represente a la región en la etapa nacional.
Se debe precisar que, en el partido de ida, el Municipal de Sandia se impuso por uno a cero por lo que, con el empate a un gol tenía la clasificación en las manos hasta que vino el alargue inexplicable del árbitro y con ello, el agónico gol universitario.
Organización “hizo agua”
La Liga Departamental de Fútbol de Puno se lavó las manos responsabilizando al equipo local pero es esta institución la que puede suspender un partido que no cuenta con las garantías necesarias.
No gestionó la presencia de la Policía para garantizar la seguridad del partido de la Copa Perú. El personal de seguridad de la UNA Puno apareció en cuanto se suscitó este bochornoso espectáculo y poco o nada pudieron hacer.




