La pérdida progresiva de fertilidad en los suelos de cultivo empieza a generar preocupación en la región altiplánica. Jorge Canigua Rojas, representante del Proyecto Pro Suelos y Aguas a través del laboratorio LABSAF, alertó sobre el deterioro de la calidad del suelo en varias comunidades agrícolas de Puno.
“Ya estamos interviniendo en zonas donde se percibe una degradación temprana del suelo. La calidad y los nutrientes esenciales están disminuyendo de manera evidente”, señaló Canigua.
Desde el año 2021, el proyecto ha desplegado una serie de acciones para enfrentar este problema. Una de sus estrategias más destacadas es la campaña 2M “Conoce tu fertilidad de suelos”, que incluye análisis gratuitos, transferencia de tecnología y capacitaciones dirigidas a los agricultores locales.
Suelos con fertilidad media y baja: un diagnóstico preocupante
Los resultados preliminares evidencian que la mayoría de los suelos agrícolas analizados presentan una fertilidad entre media y baja, lo que compromete la productividad a mediano y largo plazo. Frente a este panorama, el proyecto promueve el uso de técnicas sostenibles como el compostaje, vermicompost y biocarbón, para restaurar los nutrientes que las plantas extraen durante cada campaña agrícola.
“El objetivo es devolver al suelo lo que se ha perdido con el tiempo y mejorar su capacidad productiva sin recurrir únicamente a fertilizantes químicos”, subrayó Canigua.
Actualmente, el trabajo se extiende a las 13 provincias de la región Puno, abarcando una diversidad de pisos ecológicos y tipos de cultivo. Se espera que, para el próximo año, el Proyecto Pro Suelos y Aguas presente un informe integral sobre el estado de degradación de los suelos del altiplano puneño.




