El país está gobernado -esto hay que decirlo con rotundidad- por la señora K, por el narco-fujimorismo que nos ha convertido en un narco-estado, que todos se cagan de miedo de reconocerlo y decirlo en voz alta. Por lo tanto, la violencia de cualquier modalidad del crimen organizado (extorsión, oro ilegal, corrupción, trata de personas, tráfico ilícito de terrenos, pesca ilegal, etc) está permitida, facilitada y/o administrada por esa estructura narco-mafiosa.
En esos marcos, hay que ubicar el asesinato del alcalde del distrito 26 de Octubre, en la región de Piura, Víctor Hugo Febre, ocurrido en horas de la tarde del 21 de mayo, en manos de sicarios y en un contexto de mayor exacerbación de la ola de homicidios.
Jaime Antezana Rivera




