Un grave episodio de violencia colectiva sacudió al municipio de Pocoata, en la provincia Chayanta del departamento de Potosí, donde tres hombres acusados del presunto robo de un minibús murieron tras ser retirados por la fuerza de celdas policiales y atacados por una multitud.
De acuerdo con los reportes preliminares difundidos por medios bolivianos y las investigaciones en curso, los tres sospechosos habrían participado en el robo violento de un minibús y en la agresión contra su conductor, quien denunció haber sido golpeado e incluso sometido a un intento de estrangulamiento antes de que los atacantes escaparan con el vehículo.
La Policía informó que los sindicados fueron interceptados posteriormente durante un operativo de control mientras trasladaban el minibús reportado como robado, lo que permitió su aprehensión y traslado a dependencias policiales.

Multitud superó control policial y retiró a detenidos de celdas
Sin embargo, la situación se agravó durante la noche y madrugada, cuando aproximadamente un centenar de personas llegó hasta las instalaciones policiales y sobrepasó a los agentes encargados de la custodia.
Según declaraciones atribuidas al comandante policial regional, coronel Luis Alejandro Meneses, los detenidos fueron sacados violentamente de las celdas tras el ingreso forzado de la turba.
“Han sido sacadas de las celdas con violencia, han ingresado por paredes y puertas, y se los han llevado a la plaza principal”, señaló la autoridad policial según reportes periodísticos.
Tras ser retirados de la dependencia policial, los tres hombres fueron trasladados por distintos sectores del municipio en medio de agresiones físicas.

Víctimas fueron trasladadas al cementerio tras ataque
De acuerdo con las investigaciones preliminares, los acusados —de 29, 23 y 21 años— fueron conducidos primero hacia una plaza y posteriormente al Cementerio General de Pocoata.
En ese lugar se registró el desenlace fatal del ataque colectivo, que terminó con la muerte de los tres jóvenes.
Horas después, los cuerpos fueron recuperados y trasladados a la morgue del hospital Santa Bárbara, donde se realizarán las necropsias legales para determinar las causas exactas del fallecimiento y sustentar las investigaciones fiscales.





