Pareciera que política y electoralmente la población se hubiera ensañado con Hugo Supo porque hasta ahora lo mira con tal indiferencia que así se arrodille o se pare de cabeza no lo toma como un candidato importante sino como uno de segundo orden, digamos como un candidato secundario. Y esto resulta incomprensible porque Hugo Supo no es un tipo desconocido, y aún más por su labor como periodista durante varios años, abocado al análisis político y social, es reconocido como un personaje serio, presente siempre si no en los ojos, en los oídos de buena parte de la población puneña. Qué decir: Hugo es un personaje popular, digamos mediático, quien justo por esta razón se animó a ingresar al espinoso terreno electoral desde el 2022, donde obtuvo un reducido 7.26% de votos y terminó en 6to lugar, cuando se lanzó como candidato a gobernador de Puno.
En el mundo de la política, comúnmente se dice que uno de los mayores requisitos para ser electo es, cuando menos, ser conocido. Y la probabilidad se hace mucho más grande si, encima, el candidato sabe comunicar bien, conoce de política y además no genera rechazo entre la población. Entonces yo me pregunto ¿por qué Hugo Supo siendo conocido, teniendo una buena capacidad de comunicación, conocimiento en política y habiendo participado ya en una elección anterior, continúa siendo percibido como un candidato de segundo orden? A pesar que está presente casi en todos los espacios de competencia electoral, en TV, en redes sociales, en diarios, etc. dando a conocer sus anhelos y propuestas ¿Por qué aun no entra en los cálculos de la población como uno de los principales competidores, es decir ¿por qué aun no es visto como un verdadero “caballo ganador”?
Ciertamente, eso es algo contradictorio y, además, algo sobre lo que él tendría que reflexionar a fondo. Porque diré: hasta este momento, Hugo supo es un candidato que no genera demasiada expectativa, tampoco ocupa un lugar importante en la conversación de la gente y lo que es peor, no se ve que se le considere, siquiera, como una amenaza para los candidatos más visibles. A mi modo de ver, reunir todas estas características es una terrible debilidad, porque tarde o temprano, quien se encuentra en ese estado termina convirtiéndose en un simple “candidato de relleno”. Y llegar a este punto es de por sí devastador, porque casi inevitablemente se le comienza a percibir como alguien sin base, con pocos simpatizantes y sin muchos recursos ni maquinaria para competir en las elecciones.
Yo siento que Hugo Supo algo está haciendo mal, porque hasta ahora, electoralmente hablando, es un candidato secundario. Y me atrevo a decir, sin ir muy lejos que: ¡no va ganar! Y aún más, si sigue así, ni siquiera va a quedar entre los primeros, que es lo que creo que está calculando. Particularmente tengo una buena impresión de él, de su análisis y su trayectoria. Creo que podría ser un buen gobernador, bueno fuese que la gente se voltee a verlo, aunque sea un momento. Pero, lamentablemente una cosa es tener condiciones y otra ser un candidato electoralmente competitivo. Y esto último, es lo que Hugo Supo hasta ahora no es. Si fuese su asesor le diría que en lo que queda muestre otro perfil quizá menos fingido y con más de su propia personalidad. Pero sé que no me haría caso porque la vez pasada eligió ponerse de rodillas en plena plaza de Huancané.
Aldo Rojas
7.08.2026




