Durante su visita a la región de Puno, el ministro de Educación, Morgan Quero, anunció una inversión que calificó de histórica y precisó que asciende a S/ 511 millones.
Lo que no mencionó es que gran parte de estos millones no beneficiarán a los estudiantes, sino a las empresas constructoras, tras una dudosa asignación de recursos y estimación de beneficiarios.

Alumnos fantasma
Un ejemplo es la institución educativa de varones que se está construyendo en Huancané. Se trata de un pequeño colegio que en el año 2023 tenía 534 alumnos, y se proyecta una disminución a 200, ya que en el año 2004 tenía 1,112, es decir, el doble.
Sin embargo, en los estudios inexplicablemente proyectaron un aumento de estudiantes, contrario a lo que indican las cifras, y se estimó que en 10 años esta institución educativa llegaría a los 684 estudiantes.

En este punto, se encienden las alarmas, pues luego de un presupuesto inicial de S/ 32 millones y un poco más, la última actualización fijó el presupuesto en S/ 79 millones 186 mil 878.
Esto significa un costo de casi S/ 150 mil por cada uno de los alumnos, si se toma en cuenta la estadística del año 2023.

El caso del Centro Educativo Pedro Vilcapaza de Azángaro es similar, ya que en el año 2023 tenía 1,072 alumnos matriculados y en el año 2004 tenía 1,151, mostrando una tendencia a la disminución. A pesar de esto, proyectaron 1,124 alumnos en 10 años.
De igual manera, el presupuesto inicial se disparó desde casi S/ 39 millones hasta arañar la cifra de S/ 94 millones, de manera que el costo por cada alumno asciende a S/ 167 mil 860.
Millones para Reino Unido
Aparentemente, se trata de una inversión para la educación; sin embargo, cuando se examina la manera en que se planea ejecutar el proyecto, se llega a la conclusión de que el gran beneficio no es para el estudiante del pueblo de Desaguadero, sino para aquel empresario que vive en Lima o en algún lugar del Reino Unido.
El ingeniero Jhon Cruz Calcina lo tiene claro: cuando se trata de obras ejecutadas por la modalidad de gobierno a gobierno, como es el caso de los colegios del Bicentenario, la mayor parte del pastel se queda para los intermediarios.
En el caso de las escuelas del Bicentenario, se paga a un grupo de funcionarios del proyecto especial de inversión pública «Escuelas del Bicentenario», el cual firmó un convenio con el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

El Reino Unido de Gran Bretaña buscó un consorcio para suscribir el contrato operativo para la asistencia técnica especializada en la ejecución de 75 escuelas. Este es el Consorcio Koulu.
Posteriormente, el Estado, mediante el proyecto de inversión pública «Escuelas del Bicentenario», firmó un contrato con el Consorcio Koulu.
El Consorcio Koulu dividió su tarea en ocho paquetes, cada cual agrupa a menos de una decena de centros educativos a construir.
Tras esta división, el consorcio contrató a otros consorcios para que se hagan cargo de cada uno de los paquetes. En el caso de Puno y el centro educativo de Cusco, se contrató al EB Consorcio Gestor (Sinohydro Corporation Limited Sucursal del Perú y Proyecta Ingenieros Civiles SAC).
Proyecta Ingenieros es una empresa cuya oficina se encuentra en Chacarilla del Estanque, en el distrito de Santiago de Surco, en la zona más exclusiva de la ciudad de Lima.
Por supuesto, cada uno de los pasos tiene un costo, pues se paga a cada uno de los funcionarios del proyecto especial de inversión, a su vez el proyecto de inversión le paga al Estado británico para que busque al consorcio que se haga cargo de toda inversión.
Este consorcio, a su vez, cobra su parte y le paga a cada uno de los contratistas y, probablemente, cada uno de estos contratistas le pagará a otros subcontratistas en cada una de las regiones.
De esta forma, los costos prácticamente se duplican, para que al final de cuentas las obras se ejecuten con la misma ineficacia de siempre, puesto que la Contraloría ya hizo una serie de observaciones a los mapas.
Retraso
Los que impulsan la modalidad de gobierno afirman que, pese a su alto costo, las obras se entregan a tiempo y su avance es eficiente. Sin embargo, esto está lejos de la realidad, especialmente en el caso de las Escuelas del Bicentenario.
De acuerdo al reporte oficial actualizado en mayo de este año, las obras en el Centro Educativo Glorioso 821 de Macusani tienen un retraso de 435 días debido a la incorrecta gestión de subcontratistas durante la elaboración de estudios básicos.
También se menciona la inadecuada gestión del contratista principal en la elaboración del expediente técnico.

Un caso similar es el de la institución educativa Pedro Vilca Apaza, ubicada en el distrito de Azángaro, cuyo avance físico llega al 7.3%. De igual manera, se atribuyen los retrasos a la incorrecta gestión de subcontratistas durante la elaboración de estudios básicos, además de la inadecuada gestión del contratista principal.
La situación es similar en todos los proyectos. Cabe recordar que la Contraloría encontró defectos como medidas inadecuadas de los pasillos y falta de acceso para personas con discapacidad, entre otras observaciones.
El contrato para la ejecución del paquete 8, que incluye las escuelas de Puno, fue suscrito en septiembre del año 2022 y entre sus fechas clave se mencionaba que las obras se culminarían el 23 de febrero del 2024, lo que evidentemente no se ha cumplido.
Recientemente, se autorizó una ampliación de plazo para la ejecución de obras, lo cual no significa otra cosa que más millones para un enorme aparato burocrático que llega hasta Inglaterra, mientras que los contratistas siguen ejecutando la obra de manera igual de ineficiente que en las modalidades por contrato y por administración directa.
| CENTRO EDUCATIVO | COSTO | ALUMNOS (2023) | COSTO/ ALUMNO |
| 73 002 Glorioso 821 | 82 987 774 | 733 | 107 358 |
| Pedro Vilcapaza | 93 834 256 | 559 | 167 860 |
| Varones | 79 186 878 | 534 | 148 290 |
| Telésforo Catacora | 72 139 441 | 651 | 110 813 |
| José Gálvez | 88 971 770 | 897 | 99 188 |
| Tawantinsuyo | 94 704 516 | 835 | 113 418 |
Créditos: J.Carlos Flores Vargas




