En las últimas semanas se han intervenido varias discotecas que funcionaban a puerta cerrada, con una fachada de pizzería u otro negocio.
Esto indica que, a pesar de la prohibición, los propietarios de este tipo de negocios, se arriesgan a ser intervenidos por los efectivos policiales o personal de las municipalidades.
Uno de los últimos casos se dio la noche de este miércoles, cuando medio centenar de jóvenes fueron sorprendidos en pleno festejo al interior de un local antes conocido como «Cevichelería» y rebautizado como «Vaiven».
El local se encontraba en el jirón Ilave 776 y, por fuera, parecía un domicilio cualquiera pues los propietarios habían bloqueado las ventanas y pusieron cortinas hacia el exterior. Además, los propietarios se las habían arreglado para que uno de los trabajadores sirva de «campana» en el ingreso.
Los vecinos advirtieron de la bulla y la constante presencia de personas ebrias en las cercanías por lo que los efectivos policiales y el personal de la Subgerencia de Actividades Económicas tomaron medidas para ingresar en el local.
Bares, discotecas, prostíbulos, canchas de futbol con venta de licor y otros negocios se aperturan de forma clandestina en varios puntos de las ciudades de Puno y Juliaca.
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